MI ESTÚPIDO HERMANASTRO. Capítulo 23 Llegué a mi casa eran casi las cinco de la tarde, abrí la puerta, todo me temblaba. Miré a todos lados, al parecer no había nadie, respiré aliviada, tenía una ansiedad tan grande, los nervios me estaban matando, no sabía como actuar delante de él, ni cómo se comportaría él conmigo, tenía una ansiedad incontrolable. Caminé por la sala y miré hacia arriba, pero no escuché nada. Solté todo el aire acumulado, me sentí aliviada, me recogí el cabello en una cola alta y caminé hasta la cocina por un vaso de agua. Miré a todos lados y al parecer no había llegado. Abrí la nevera, saqué un vaso de agua y luego caminé hasta la puerta trasera, miré al jardín, pero qué rayos buscaba, me volveré loca. —¿Qué buscas? —escuché tras de mí. Me tomó por sorpresa, me

