capítulo 31.

2358 Palabras

MI ESTÚPIDO HERMANASTRO. Capítulo 31. Abrí los ojos, la primera imagen fue la de su rostro y su cabello desorganizado, aún dormía. Me le tiré encima, se sobresaltó, le di un beso fugaz. —Buenos días dormilón. —¿Quieres matarme? —Parpadeó tratando de despertar, solté una carcajada, arqueó una ceja—,¿de qué te ríes? —¡Recordé algo! —Me tomó de las caderas y me besó. —¿Qué recordaste? —Preguntó. —Como la boca castiga. —¿Por qué lo dices? —Me miró confundido. — ¿Recuerdas el día que acampamos? Tú me dijiste que hasta para dormir era insoportable, que pobre del hombre que le tocara dormir conmigo. —¡Lo recuerdo! — sonrió—,ese hombre resulta ser yo. Nena en todo lo que un día dijimos la lengua nos castigó, sabes una cosa, no es tan malo dormir contigo insoportable. Me dio otro bes

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR