Después de terminar las clases Rob me llamó desde la salida de la universidad levantando la mano para que me acercara. —No iré a tomar cervezas hoy, me convertiré en una alcohólica si sigo bebiendo todos los días —le dije apenas llegué a su lado y comenzamos a caminar hacia los estacionamientos. —¡Vamos! —me alentó, y me di cuenta de que había dado en el blanco—. Maca quiere juntarse nuevamente. —No lo dudo. —Digo, quiere juntarse con ustedes de nuevo —dijo juntando sus manos y mis cejas se elevaron para luego fruncirse—. Vamos —repitió Rob—. No le hará mal tener un par de amigas en la ciudad, y por lo visto realmente le agradaste, tu prima y tú. —¿No tiene más amigas aquí? —Sabes que llegó hace unas semanas y no ha hecho muchos amigos, está juntando dinero pa

