Llegamos al pub y al entrar vimos a Rob y Maca besándose en una mesa no tan alejada de donde estábamos paradas. Cuando llegamos a ellos ambos se separaron con una sonrisa en los labios parándose y abrazándonos con un abrazo tierno y apretado. Manuel llegó a los instantes. —¿Dos más? —preguntó y Rob me miró preguntándose si bebería o no pero sin tener que decirlo. —Dos más, Manuel, por favor —respondí, y la sonrisa de mi profesor aumentó mientras se frotaba las manos con ansias. Tomamos asiento y en menos de un respiro Manuel llegó con las cervezas y le cerró un ojo a Maca y ella bajó la vista haciendo que se sonrojara. —Supongo que Manuel fue cómplice —le dije divertida y ella asintió. —Rob me contó que viven a unas cuadras de aquí —habló Maca mientras mi prima

