Volteo a mirarlo, esta el allí recostado del ventanal con sus brazos y pies cruzados! - -- N..no!, nada Está bien, nada Está bien- -susurro- lo escucho tomar una bocanada de aire mientras se acerca despacio y se para detrás de mi espalda- - Coincido contigo, Nada está bien- Demonios que voz espesa, tan ronca, tan áspera, siento su respiración en mi cuello se va moviendo despacio a mi oreja succiona mi lóbulo, comienza susurrarme mientras sus manos comienzan a vagar distraídamente dentro de mi vestido bajando hacia mi vientre, me deje llevar por el deseo.... ya que había perdido el control de mi cuerpo, me dedique a sentir, -Te deseo demasiado Aris, te juro he tratado de contenerme guardar mis manos para mí pero ya no puedo, Maldita sea! se que prometi mantenerme a Cinco metros alejad

