Capítulo 5

2149 Palabras
POV: Mia Romano Lo que dijo ese maldito enfermero y la manera que me enfrentó me rompió en mil pedazos, jamás alguien lo había hecho, sabía que era una carga para mi padre. La empleada subió a verificar cómo me encontraba, ella aparte de mi padre es otra persona en la que confió. Mi rutina es siempre la misma: me despierto, me baña, cambia mi sonda, me da masajes en mis piernas con lo poco que aprendió de los enfermeros que han pasado por aquí, desayuno, observó televisión, leo algunos libros y duermo. No tengo con quien hablar o quien me venga a visitar, en ocasiones viene mi prima Emma por parte de la familia de mi madre a pedirle un favor a mi padre, no tengo amigos. No los necesito. Tengo que ingeniármelas para que ese tipo se vaya de aquí, no fue suficiente abrirle la cabeza haré lo que sea hasta que renuncies como todos los terapeutas que han pasado por aquí, así lo he hecho desde que tengo memoria, no quiero a nadie que me tenga lastima. Al día siguiente mi nana me despertó muy temprano para comenzar mi día con la dichosa terapia, ella es otra persona en la que confío pero gracias a mi tía solo viene dos días a la semana, me ayudo a estar presentable, buscaré la manera de correrlo. El solito va a renunciar, mi plan consiste en convencer a mi padre que lo necesito las 24hrs del día, después de eso estar mortificando en todo hasta desesperarlo y que se vaya por si solo, me ha funcionado con todos, no veo porque con el no. Estoy pensando en mi plan para que quede a la perfección cuando veo que se abre la puerta, entra y observó que trae una bandita en su frente lo cual me provoca risa, camina para dejar sus cosas en mi sillón favorito. —Ni se te ocurra subir tus porquerías en mi sillón, han de estar asquerosas y ese sillón vale más de lo que puedes ganar en tu vida —observó que no dice nada baja su maleta aventándola en el piso, será fácil desesperarlo. —Comenzaremos a llenar su evaluación, primero te haré un cuestionario médico sobre tus síntomas y checare tu columna, tu padre el día de ayer me dio tus estudios y algo no me cuadra, te pido que me respondas con toda honestidad —observó cómo saca una pequeña Ipad y se dirige a sentarse. —¡Hey! Ni se te ocurra sentarte en mis cosas, primero quiero que me ayudes a realizar algunas actividades, tendrás que ir a comprar unas cosas, me traes de desayunar y después comenzamos con tus estúpidas preguntas —observó que se me queda viendo con risa burlona —¡rápido! ¿Qué estás esperando? —le trueno los dedos. —Tu padre me lo advirtió —se cruza de brazos —que eras una niña caprichosa, fastidiosa e insoportable pero tu padre se equivocó al contratarme lo que necesitas es un niñero y no un terapeuta —hace énfasis en la palabra “terapeuta” —¿Seguirás con tus berrinches? —Eres un estúpido, no soy una niña y tu eres mi empleado, todo lo que te diga lo harás porque sino te correrá mi padre —me cruzó de brazos imitando, nuestras miradas chocan. —¿Me correrá? —comienza a reírse —¡Ay niña! Yo mismo le informaré a tu papi que su “princesa” —hace comillas al aire —no quiere tomar sus terapias. ¡Te urge un psicólogo! —comienza a guardar su Ipad y se pone la maleta, me enfrenta de nuevo —tienes una actitud muy desagradable y prefiero no terminar mis estudios que soportar a una persona como tú, no me desgastaré, con permiso —comienza a caminar para salir de la habitación, sonrió victoriosa porque nuevamente otro enfermero se va, de repente recuerdo las palabras de mi papá >> ESTOY CANSADO POV: Fernando Farré —¿Cómo te fue? —me pregunta Mateo al entrar a mi casa en ocasiones Mateo como Andy me ayudan a cuidar a mi mamá cuando tengo que salir —Al principio puedo decirte que estaba a punto de ahorcarla —los dos nos reímos —tenía actitudes de típica niña rica pero después estuvo muy receptiva —Fer, recuerda que lo haces por tu mamá y sobre todo por ti, fue injusta —asiento, pero sin decirle a mi amigo, tengo la leve sensación de que debo de estar con ella para cuidarla y protegerla, mi instinto nunca me ha fallado —¿Su estado es muy complicado? —su pregunta de mi amigo me saca de mis pensamientos —Me di cuenta que tiene una pésima cirugía y sus vértebras de la L2 hasta la L4 están mal acomodadas —le muestro la foto que le tome con mi iPad además le muestro mi entrevista que le hice a la paciente, observó a un Mateo pensativo —¿Crees que si la operas por lo menos tenga una sensibilidad? Podríamos hablar con el papá de Andy para internarla en su hospital y poder operar después de graduarnos para no meterlo en problemas. —Lo dudo mucho amigo, ha dejado pasar mucho tiempo sin hacer alguna terapia, los huesos ya quedaron inmovilizados, tiene poca sensibilidad en su espalda, su peso es muy bajo de acuerdo a su estatura, su padre me comentó que ella nunca ha hecho el esfuerzo de moverse por sí sola siempre con ayuda, no tiene fuerza en brazos. Hoy tuvo un accidente, quiso alcanzar un libro y se cayó. Le pedí a sus padres que le realizaran un estudio general para verificar el estado de pulmones, riñones, sus niveles de glucosa, etc. o descartar alguna anomalía interna. —observó que Mateo saca el aire que estaba reteniendo. —Muy bien Fer, tendrás un gran trabajo estos meses ¿Cuándo regresaras a la universidad? ¿Te comento algo el señor? —No, solo firme el contrato pero las fechas no me las dijo, trataré de hablar con él para checar horarios y si amigo tengo un gran trabajo con esa chiquilla —suspiro
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