Narra Gwen: Sus labios se mueven rítmicamente sobre los míos; suaves y hábiles disfrutando cada centímetro de mi boca, subo mis manos hacia su cabello y entierro mis dedos en él, una pequeña sonrisa se dibuja en sus labios pero desaparece al roce de su lengua con la mía, muerde delicadamente mi labio inferior para luego dejarme respirar. —Eso fue... —murmuro jadeando y sonrojada, me tomo totalmente por sorpresa, por fin una buena. —Encantador —completa con una pequeña sonrisa juguetona, aún demasiado apegados deposita un corto beso en mis labios y se separa soltándome por completo. Y ahora qué se que es un excelente besador, ¿Qué sigue? ¿Empezar a salir? ¿Conocernos mejor? —Me gustaría que vinieras a mi casa hoy, ¿puedes? ¿O debo ir a hablar con tu madre? —bromea, ruedo los ojos. —

