Por una vez, me complace y me parece un poco amable que venga a hablar conmigo. Aunque, por un breve momento, lo acuso de ser un traidor y querer matarme o destruir la organización - pensamientos previos que estaban marcados por todo Harry en mi mente. Suspiro profundamente y le permito entrar. Entra, aunque apenas puedo verlo. Frunzo levemente el ceño cuando escucho un golpe, y al ver su figura, se ha sentado en el suelo. Mi suave risa casi resuena en el silencio. "¿Estás sentado en el suelo?" "Es inapropiado que me siente demasiado cerca de usted, señorita. Aunque sé que no le importa si fuera Harry." Juro que mientras lo dice, hay burla en su voz. Me sonrojo en la oscuridad y resoplé. "¿Estás burlándote de mi?" Le pregunto con firmeza, aunque me divierte. "No", se ríe ligeramente.

