5

3589 Palabras

Zeus no me defraudó el viernes siguiente. Fue hasta el bar, pidió un baile e hicimos lo que ya se nos estaba haciendo costumbre. Después del baile, hablamos un poco más de cosas banales y sin nada de importancia. No mencionamos nombres ni apellidos, edades o profesiones. No dijimos nada sobre nuestras familias o si teníamos pareja. En cambio, sólo nos concentramos en hablar sobre las constelaciones, el mundo y la sociedad moderna. Aunque también conversamos un poco de historia. Era un hombre muy inteligente y culto, si tuviera que adivinar, apostaba todo a que tenía algún doctorado, pero no estaba segura. En su apartamento nunca vi un diploma, una foto o algo relacionado con ninguna profesión. De hecho, nunca vi nada relacionado con nada. Su apartamento estaba vacío, era impersonal, como

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR