Mientras, Oliver y Gema derrochan amor en lo más alto de la torre Eiffel. Sarah está por encontrarse con Eloise Alberti, una audaz abogada neoyorquina radicada en Francia, y la esposa de Demian Lambert, uno de los hombres más ricos del país. —Sarah, es un gusto conocerte, espero que no me hayas esperado por mucho tiempo. Habla Eloise, acercándose a Sarah para saludarla. La abogada, en la gran manzana, tenía un proyecto dirigido a las mujeres que sufren violencia o cualquier otro conflicto que pudiesen tener. Así que Sarah, ansiosa por en que invertir el dinero que obtuvo a través de su divorcio, se puso en contacto con Eloise para empaparse de lo que hacen. —Eloise, el gusto es mío. Lamento, convocarte con tanta prisa. Dice Sarah, mientras ambas se sientan en su mesa dentro de un baj

