Un recuerdo cuando era niño se pasó delante de él, aquellas palabras que su padre decia. Ruego Dios Todopoderoso para que tú hijo mío, te lleve al escondite de este gran tesoro. Ruego de todo corazón y con todas mis fuerzas, con mayor desesperación que si implorase que tuviera piedad de mi alma, que un día no muy lejano, tu mi amadísimo hijo, leas estas palabras. No me juzgues, ya que éste el privilegio de Dios, solo de Dios. Acuérdate de mí en tus momentos difíciles y recuerda que te amé por encima de todo. Y cuando nuestro mundos sean separados, con la benevolencia de Dios, verás entre ellos el padre rostro de ti hijo, no olvides estás palabras hijo mío. — Carlos esas palabras la dijo tu padre al morir o estando aún vivo. — Esas palabras me las dijo mi padre cuando apenas era un niñ

