Magnolia quería saber más de esas reencarnaciones, Carlos y Silvia tenían una semejanza en esas vida. Pero ella no podía intervenir en ello, así que llamo a Silvia para que tuviera otra hipnosis pero en su apartamento, no quería que se trasladarse a su consultorio, así que ella fue donde vivía, además también quería ver esos manuscritos importante para Silvia y Carlos. Mientras ordenaba sus cosas, un llamada inesperada la saco se si.
— Diga.
— Magnolia eres tú.
— Ay por Dios, Amina eres tú.
— Si hermana soy yo, quería hablar contigo de algo importante.
— Que cosa importante será esa.
— Sabes que el doctor Messer va a viajar a Venezuela dentro de poco, quiere saber sobre dos personas que tienen los manuscrito de Jorge, de su tataratarara abuelo el científico que muero en la selva.
— En serio Mina y como es eso, no entiendo que tengo que ver en ello.
— El quiere que lo ayudes, que quiere saber el origen de algo, me dice que tienes sueños extraños y quiere saber que son.
— Y la mejor manera es contactase conmigo atreves de ti verdad.
— Yo le hable de ti, puedes ayudarlo a saber que pasa con esos sueños.
— Bueno está bien cuando esté aquí me avisas.
— Si hermana pero tendrás que ir a la selva porque en doctor quiere llegar primero a la selva, quiere ver es excavacion que está haciendo el hijo de la torre en el Amazona.
— Por Dios pero porque todos están pendiente, de ese lugar
— No importa lo que pienses hermana, solo hazlo será algo muy interesante para tus estudios.
— Está bien lo voy hacer.
— Gracias hermanita bella.
Magnolia descuelga el teléfono y agarra sus llaves de caro para ir a la casa de Silvia. Al llegar Silvia lleva a la doctora al estudio dónde estarían más cómoda.
— Y eso Magnolia que me llamo, para que necesita que haga una hipnosis, no entiendo porque.
— Bueno quería que está hipnosis sea más personal es mejor hacerlo en casa, así he sentirás mejor.
— Eso es cierto, ha veces siento que en su consultorio me siento un poco cohibida, pero creo que aquí me sentiré mejor.
Mientras en la selva Andrés hablaba por radio con su padre.
— No se para qué el profesor Carlos nos trajo acá, Luci está nerviosa por cosas que están ocurriendo y bueno a mí para que lo ayudara.
— Déjeme decirte que tú prima Silvia le han llegado unos manuscrito extraños, el profesor Robert lo tradujo, hablo de un lugar parecido a los hallazgo que el doctor la torre estuvo investigando.
— Papá describió el lugar de la excavación en la zona que estamos buscando, quiere decir que encontraron las notas se esos científicos.
— Bueno hijo como va hacer tanta coincidencia todo esto, aquí hay algo extraño, hay alguien que quiere que esto se sepa y que salga en las noticias del mundo entero.
— Que puedo decirte papá, solo que todo esto se hace extraño. Tiene que haber alguna razón para esto, para que todo esto pase.
— Bueno tu prima viajará allí pronto, vamos a ver si ella se llevará esos manuscrito, así Carlos la puede ayudar también, a revela todo este misterio.
— Eso vamos a ver papá el profesor, está en la capital tiene unos problemas personales, que fue a resolver y luego regresará de nuevo.
— Lastima que no esté allá, sino yo hablara con el.
— Dejarme y lo llamo para que se comunique con usted.
— Esta bien hijo, estamos en contacto. Me saludas al abuelo que siempre lo tengo presente.
— Si padre yo le diré eso.
— Hasta pronto hijo.
En el apartamento de Silvia ya estaba lista para su hipnosis, está vez ella estuvo cómoda y más relajada para la nueva sesión, mientras Magnolia acomodaba todo en su entorno para comenzar la regresión, trajo su grabadora quería contactar lo que Carlos le había dicho en su consulta esa mañana.
Magnolia decidió romper todos los esquemas que ella misma trataba de entender, con esta regresión de Silvia a su vida pasada sabría las cosas que ella siempre se decía, que hay una vida. Cuando comenzó Silvia se sintió aliviada por un lado y triste por estar sola otra vez, pero no se deprimió.
Cuando magnolia empezo el proceso de regresión Silvia entró en un estado de trance profundo y empezamos el viaje retrospectivamete. Esta vez el lugar era un lugar a las afueras del pueblo donde ella recién vivía varios siglos atrás.
— Soy muy bonita, soy una mestiza, soy una india. Dijo, describiéndose a sí misma.
— Tengo los ojos verde y el pelo oscuro n***o como la noche. Voy vestida modestamente y no estoy maquillada ni llevo joyas Parece que quiero esconderme. Tengo la piel mestiza como la canela.
Magnolia le dice.
— ¿De qué quieres esconderte? -
SIlvia se quedó callada unos segundos buscando la
respuesta.
— De unos hombre que me buscan. sí, de unos horribles hombres, ¡Oh, son unos patánes! No dejan de beber y se
vuelven agresivo. ¡Maldito el día en que llego esa guerra!
— ¿Los conoces? Le pregunto Magnolia
inocentemente.
— Yo no los conozco, nunca los había visto antes. Magnolia le dice.
— ¿Vives con alguien?
— Si vivo en la casa de un príncipe. enfadada Silvia dice
— Me han encontrado, otra vez ve la cara de ese hombre el amigo de mi amado.
— Me pega. Añadió bajando el tono de voz.
— Me pega y me trata como a un perro. Lo odio.
Se calló y empezaron a brotar lágrimas de sus Ojos.
— ¿Te pega? Que más hace.
— Si, me quiere violar me golpe fuerte, es como si me odiar.
— ¿Dónde te pega? Insistió Magnolia
— En la espalda, en los brazos, en la
cara. En todas partes.
— ¿Puedes detenerlo?.
— No está con dos hombres, a los que ví antes tiene olor a feo, me agarran cada uno de mis brazos, me desgarran las ropa no puedo defenderme, porque me hacen más daño. Beben demasiado, se rien de todo lo que hacen. No me queda más remedio que aguantar los golpes. Al final se cansa y para... Después me violaron.
Silvia frunció los ojos y arrugó la
frente como si atisbara algo, aunque sus párpados seguían cerrados.
— Por favor no más no más.
El hombre que estaba a mi lado después de aquello me asesto una puñalada en el pecho con un daga, la misma que mi abu me regalo. Debió de atravesarle el corazón.
Silvia guardó silencio mientras iba examinando todo en esa vida.
— Me siento muy débil. Mi corazón
está agitado. Silvia dijo resoplando.
— ¡Me quedo sin aliento!
— ¿Quién está contigo ahora? Le pregunto Magnolia
— !Oh, sí!. Está sentado al lado mio y me coge de la mano. Es muy atento conmigo,
está preocupado. Sabe que me va a perder. Estamos los dos compungidos, pero está desesperado, lo siento.
Silvia se quedó un momento en silencio mientras recordaba aquella escena en el lecho junto a su amado.
— Mira a ese hombre que está cerca de ti. Mírale a la cara los ojos. ¿Reconoces en él a alguien de tu vida presente?
— No lo conozco, nadie a nadie.
Después de esa seción Magnolia no le quedó más duda que Carlos y ella, estaba ligados por una vida pasada y en algún momento se rencontraian. y sabía que eso sería pronto, esas vidas tenían que unirse para acabar un largo sufrimiento.
Magnolia tenía que seguir las secciones con ello, necesitaba averiguar más de ellos dos, sabía que los dos eran almas gemelas y sabía que si se iban a conocer. sería en la selva dónde ellos se conocieron hace siglos. Eso era algo emocionante para Magnolia que llevaba poco tiempo, en hacer hipnosis regresivas. Estaba muy emocionado por esa oportunidad con ellos.