—Díganme ustedes, me da igual. —Tal vez podamos jugar verdad o reto… —sugirió Mire. —Suena bien… ¿normal? —me preguntó Danna y yo asentí tomando un sorbo de mi mojito. Estaba rico, bastante suave en realidad. —Empiezo yo entonces, Mire… ¿verdad o reto? —Verdad —dijo mi amiga. —Aburrida. Bien, es verdad que… perderías la virginidad teniendo sexo casual. Y dale con el tema, esta chica no paraba ¿no? —Pues no, me gustaría que la primera vez sea especial, no digo con rosas y en Cancún o Brasil, si no con alguien especial, alguien que realmente me aprecie… —Cursilerías, ya te quiero ver. Cuando pasa, pasa, ya verán. Bien, pregúntenme a mí. —Yo te pregunto… ¿verdad o reto? —le dije mirándola fijamente. —Se pone buena la cosa… elijo reto. Maldición, creí que diría verdad —Pues… sácale

