Gabriel Si esto era un sueño, en serio no quería despertar nunca más. Para mí es lo mejor que me pudo haber pasado. La tomé en mis brazos, y la llevé hasta su habitación, la puse suavemente sobre la cama y la mire fijamente a los ojos. —¡Señorita Eva!, ¿Está usted segura ? —dije, por supuesto que me detendría si ella se negaba. —Si Gabriel, creo que somos lo bastantes adultos para saber que está bien o no, así que por favor, deja de mirarme así y ven. La tomé en mis brazos, y besé cada centímetro de su piel, fue como subir y bajar del cielo con solo sentir sus besos y abrazos, no creí que mi gran deseo algún día se hiciera realidad, vaya, definitivamente la vida nos da sorpresas. La mire de nuevo a los ojos y Joder, en verdad es hermosa, no se cuánto pueda resistir por estar de nuev
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