—Entonces. ¿Qué es eso tan importante que debes decirme y por lo que me haz traído a este lugar olvidado de Dios?—preguntó la morena tras el lánguido silencio, la llegada de la cerveza y dos sorbos de la misma, Brian alza una ceja. —¿Qué te hace pensar eso?. Quizás sólo quería invitarte una copa—Amarü rió—Es verdad, te veías tan solitaria, regia y triste. Me diste pena a decir verdad—ella rió más alto llamando la atención de algunos, mientras Brian le miraba con falsa modestia. —¿Tu sintiendo pena de mi?—chasqueo ante la idea—Yo debería sentirla de ti Brian, debe ser duro ser tú en lugar como Anskar—se dio un trago de cerveza y vio los ojos del chico oscurecerse. Amarü no era tonta, Brian tenía ese aire tierno y carismático que si bien no le decían a primera medida que quizás gustaba de

