—La puta madre que me parió —es lo primero que sale por mi boca cuando abro los ojos—. Dios, creo que me estoy muriendo. Mi cabeza estaba palpitando, tenía la garganta seca y creo, sin exagerar, que estaba pegada a la cama de alguna manera. Miro a mi derecha y no veo a Kai, así que suelto un gruñido y vuelvo a cerrar los ojos. Estiro mi brazo y enciendo mi celular para descubrir que son más de las tres de la tarde y que me perdí el último ensayo de la boda, fabuloso. Después de revisar mis r************* y dejarle un mensaje a Candela, siento una acidez en mi garganta y con un gran esfuerzo, salgo corriendo al baño a vomitar todo. Mientras expulso todo, intento recordar que pasó anoche, pero mi mente parecía tener sólo los recuerdos de Cande y yo sobrias y Cande y yo en el coc

