14. Al volver a su casa; una mansión bien ubicada, me quedé en el pasillo mirando a través de la gran ventana que daba hacia la calle. No veía nada en especial pero me quedé contemplando a los hombres que custodiaban la casa. Hace media hora, o más, el camión de helados que llevaba el cuerpo de Doriam Mcnail, había tomado el carril opuesto en dirección al supuesto hospital, que Bellamy había mencionado a Suárez. Bellamy vio que estaba ahí, y vino hacia donde estaba. —Disculpe señor Bellamy. ¿Pero cómo es eso que tiene un hospital? —le pregunté. Bellamy dejó su celular y me prestó toda su atención. Sus ojos en mí, hacían que quisiera bajar los ojos, eso nunca me había pasado con ningún otro hombre. Me resistí a hacerlo, y traté de verme normal delante de él. —No es precisamente uno, en

