50. —¿Todo eso se lo dijo a Mac? —pregunté yo. —A la reportera le conté toda la historia. Sé que me creyó. Ahora ella lo sabe todo, y lo publicará en un artículo, es lo que me ha dicho ella —dijo con seguridad pero yo tenía mis dudas. A lo mucho, si llegaba a cumplirlo, sería tomado solo como rumores y nada más. Nadie creería que los asesinatos despiadados que ocurriendo en Buenos Aires eran debido a unos vampiros. —Mi madre siempre repetía que yo no era lo suficientemente fuerte, que me faltaba carácter… por eso no perdía el tiempo en enseñarme. Hasta que ese Rodrigo Aguilar la mató. No sé cómo lo hizo pero si ahí habría acabado todo, yo la hubiera llorado por un tiempo, madre es madre, dicen por ahí. Pero mi madre ni en su muerte me tuvo ninguna consideración… —luego titubeó—. Usted d

