11.

1136 Palabras

11. Al despertar, vino un mayordomo para solicitarme que me arregle. Robert Bellamy me aguardaba en su biblioteca. A pesar de todo lo que era, y la fama que le predecía, y sus métodos cuestionables con el que había conseguido hospedarme en su casa, Robert Bellamy era un erudito. Tenía una biblioteca impecable, y era de los que se sumergían en el estudio. Cuando crucé la puerta de la biblioteca, vi que Bellamy tenía compañía. Lo visitaba un joven médico, el que, al verme llegar se levantó de su sillón, para saludarme. Bellamy se incorporó de igual forma. —Doctora, espero que su descanso haya sido placentero. Le presento al doctor Suárez. —Mucho gusto conocerla, doctora Roseu. —El gusto es mío —le contesté con la misma cordialidad, y nos estrechamos las manos. Luego de las presentacio

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR