❥ 7

2267 Palabras
Marzo 27, Sábado. Bianca Owens.  Visualizo todo a mi alrededor pese a no haber mucho que ver. Nose en donde rayos estoy pero por la seguridad en la que el rostro de Amara se mostró cuando Kanye le hizo saber a dónde me traería a cenar, me confirmó que en cualquier momento que quisiera y le hiciese saber, Kiara, Hunter y ella, vendrían a mi búsqueda. Ha estas alturas dudo en siquiera enviarles un mensaje. Por otro lado, Kanye ha sido toda una cajita de sorpresas. No solo fue a mi rescate, sino, que soportó el cuestionario que Hunter, Kiara y Amara se decidieron hacerle, y si, terminaron haciéndolo y haciéndole entrar al apartamento. No fue solo un besito y saludito como ellas prometieron, no, ellas incluso involucraron a Hunter para su táctica. Me mintieron y jugaron con mi cabeza, lo que a mi ver las hace unas mujeres diabolicas. Pero como soy también una mujer que cree en el destino, en dios y todo lo que tenga que ver con el universo, sé que el karma les hará llegar por haberme hecho pasar vergüenza en mi primera cita. Si, es mi primera cita y no me avergüenza admitirlo, ni incluso hacérselo hacer a mi acompañante. Aunque no por ello signifique que no tenga experiencia. Sé la teoría por mis libros y por charlas con amigas, tambien he salido en grupo.  Y sé que dirán que esto no es lo mismo, pero lo es, aquí también terminaré charlando con él entre tanto esperamos nuestro pedido, riendo, y tal vez compartiendo un beso, eso es lo único que lo haría distinto, el compartir saliva. Todo lo anterior seguirá siendo lo común cuando sales con tus amigos. — ¿No te gusta? ¿Debí de haber escogido un restaurante elegante? —Pregunta el chico a mi costado. Para ser sincera, si esperaba algo más extravagante o elegante. Algo más que me hiciese sentir dentro de todas esas historias románticas que suelo leer, sin embargo, tampoco venía tan bien vestida para lograr ese objetivo, por lo que estaba perfecto con mi vestuario que se basaba en ser; un pantalón, top de lentejuelas n***o y zapatillas de tacón bajo. — ¿Te soy sincera? —Lo miró —Si, me gusta, el lugar, el olor a grasa de las hamburguesas, y el ambiente. Incluso la compañía. Soy sincera en un total del 100% porque me conozco y aunque sueño mucho sobre querer drama y amor en mi vida como en las novelas, no podría sentir lo que en estos momentos siento. No por ello signifique que dejare de soñar con seguir deseando tener mi momento de drama, porque lo quiero, lo necesito, mi cuerpo lo pide como toda mujer soñadora que soy. El nerviosismo que en alguno momento vi en sus ojos, se desaparece y se vuelve en confianza. Una sonrisa se dibuja en sus rosados y tentadores labios. Tal vez y si terminé besándolo. — ¿Puedo?  Apunta mi mano, sonrió de costado. —Claro.  Espero y no solo esta cita sea divertida, espero y que esto realmente sucede que las esperanzas que pondré no sean en vano. *** Mayo 10, 2021, Lunes. Bianca O. Resoplo al escuchar la voz de mi compañera de trabajo pronunciando su nombre con un deje meloso.  Ha pasado un poco más de un mes desde que obtuve el trabajo en la tienda de libros sobre el centro de New York y aunque me ha ido de maravilla —Como lo había imaginado—, también he tenido mis malos momentos. Y no, nada tiene que ver por el trabajo, en todo caso es lo suficiente tranquilo para siquiera generar cansancio.  Lo que realmente me causa dolor de cabeza y cansancio es esa chica, Jannet, la nueva empleada. Bueno, ni tan nueva, tiene una semanas y unos cuantos días trabajando aquí, pero por lo pronto han sido los suficientes para hacerme ya odiarla. No la odio porque quiera estar como chicle con Kanye, en realidad no la odio, no ha hecho nada en mi contra para hacerlo. Lo que realmente odio es su voz. Esa odiosa voz de piolín. Por otro lado, si, Kanye está aquí. Al parecer y por lo poco que escuche de su boca, él no es un simple empleado como creí aquella vez, es alguien superior a nosotras y por lo que tengo entendido, Kanye hace una visita a las sucursales cada cierto tiempo, sin embargo, a esta suele venir todas las semanas, cuatro de los seis días de trabajo para ser precisos. Y esos dos días que no lo vemos por estos rumbos —Al menos no por las tardes—. Yo si termino encontrándome con él a una cuadra de la sucursal, al término de mi turno. Por lo que nos hemos terminado conociendo un poco más e incluso creando un vínculo entre nosotros, uno que por supuesto se basa en contar nuestros vergonzosos secretos, hacer bromas entre el otro y una que otra entrelazada de manos. Sin besos, no hay besos, aun cuando dije en nuestra primera y única cita que tal vez y podría besarlo. No estoy lista y él no lograra que lo logre pese a que haga una atmósfera entre nosotros cada que estamos frente al apartamento de Amara.  Y aunque, Kanye me guste, me veo en el deber de hacerlo esperar, al menos hasta que ya deje de darle tanta vuelta al tema y dejar de lado mis nervios. Como dicen, el momento se tiene que dar y no forzar. Esa es la principal razón por la cual he decidido hacérselo saber, aunque puedo intuir que lo sabe, que me encuentro enamorada de él y que quiero hacer esto realmente bien, ir paso a paso y no aventarnos como locos desesperados. No al menos yo. Como lo dije, este chico no solo ha sido mi primera cita, sino, ahora se ha vuelto mi primer amor y no quiero arruinarlo o aventarme sin un paracaídas.  Me doy unas cuantas palmadas en las mejillas luego de diez minutos en estar sola. Ni siquiera sé para qué lo llamo esta vez, pero ella y el trabajo tendrán que esperar ya que esto es lo suficientemente importante para mis sentimientos y claro, para ubicar cuál será ahora nuestra relación. Lo que nos definirá. A paso decidido, con las manos sudorosas y los nervios intentando salir, me dirijo a donde vi Kanye desaparecer.  Y pase lo que pase, no dejaré este trabajo. El salario es excelente, tengo flexibilidad por mis estudios y por el momento, es el lugar indicado en el que quiero estar. No me unire al club de esas chicas que abandonan sus trabajos solo por un hombre, yo no soy asi y si algun dia llego hacerlo, le pediré a Kiara y Amanda que me den unas buenas cachetadas por imbécil. Sigo caminando hasta que me adentro al pequeño pasillo rodeado de los libreros, no los escucho por lo que tampoco me detengo, pero claro como era de suponerse ellos se encuentran hasta el final del pasillo, lo se luego de unos segundos. El mal presentimiento llega a mi de inmediato, el silencio no es bueno, estar escondidos hasta el final tampoco, mucho menos un jadeo.  Con el corazón ya roto, porque si, ya se encuentra rato. ¿Para que decir lo contrario cuando ya se lo que están haciendo? Doy mis últimos pasos hasta poder verlos y matar mi curiosidad. Sus labios sobre los de ella, sus manos en su trasero apretandolos y apoyándola en un librero, hace que quiera gritarles. Eso no se hace sobre los libros. Puede estar la escena en ellos, pero no hacerla sobre ellos. Por otro lado, siento mi corazoncito quebrarse un poco más. Fin de mis fantasías, de lo que creí ser mi otro primer amor. En definitiva, yo no estoy hecha para esto. ... Ladeo mi rostro al reconocer después de unos segundos el camino que hemos tomado, ya estoy a nada de llegar al edificio, ha casa.  Una mano tomando la mía y entrelazando nuestros dedos, me hace recordar que esta noche no vengo yo sola. Ni siquiera sé el porqué deje que me acompañase, o tal vez si, si lo se, para dejarle las cosas en claro y poner el límite de empleado y empleador. — ¿Bianca? —Murmura.  Cansada, lo miro. Kanye me mira con un deje de preocupación o eso es lo que quiero creer. No lose, para ser sincera desde ese momento en que lo vi toqueteando a mi compañera me volví a desconectar, a encerrarme en ese cascaroncito en el que me encontraba antes de su llegada.  Ahora gracias a él, nuevamente me siento cansada, un tanto perdida y decepcionada del amor.  El dia de hoy, por la tarde, he tenido mi segundo fracaso de primer amor. Al parecer soy tan mala escogiendo a los chicos. —Uh -huh —Musito volviendo a poner mi atención al camino. Me pesa hablar, no quiero hablar, ni escucharlo. Me da sueño de solo pensar que intentara nuevamente sacar alguna charla en la que no termine ignorándolo como en las anteriores.  En estos momentos lo único que quiero es estar fuera de sí, no pensar en nada, ni en nadie. Quiero tranquilidad, quiero llegar ya al apartamento y quiero terminar ya con esta tonta falsa de no haber visto nada.  — ¿Estas bien? Te veo distraída incluso algo cansada ¿es por tus estudios? ¿necesitas que... —Te vi besándola —Suspiro —, manoseandola y arrinconando en un librero.  Lo miro. Sus ojos se abren de sorpresa. Claro que tiene, ninguna chica seria tan directa como yo lo he hecho, usualmente todas le dan rodeos al tema y aunque yo podría haber hecho lo mismo en meterle un poco más de drama y salseo ha esto, no tengo las ganas de hacerlo. En fin, siempre arruino mis momentos de brillar. Su adán sube y baja, indicando que se encuentra nervioso y no sabe qué decir. Aunque eso no lo detiene de mantener firme su agarre en mi mano.  Que atrevimiento el de él, solo por ello le daré un punto a su favor. El desgraciado sabe como aumentar aún así mi interés hacia él. —Bianca, yo... —Veo arrepentimiento en sus ojos —, no se que decir.  —No tienes que decir nada, no somos pareja para escucharte explicarlo. Bueno, al menos un lo siento si me vendría bien. Niega. —Déjame explicarlo —Musita. —Es que no quiero escucharte —Le soy sincera —. Ya vi lo que tenía que ver y está hecho. Tu prefieres lo facil, no por nada te fuiste con ella porque no pudiste esperar por mi y esta bien, estas en todos tus derechos de buscar donde te convenga mejor, incluso si yo fuese tú lo haría o tal vez no.  Lo pienso por unos segundos pese a ya saber la respuesta. —No, no lo haría, porque sí yo hubiese sido tú y tu, yo. Yo si hubiese respetado tus sentimientos, y no lo niegues, lo sabías, te diste cuenta de ellos, yo me di cuenta de ello. Pero en fin, ya todo está hecho y aclarado para mi. Estoy sonando como una perra sin corazón, una zombie que no siente, una mujer de hielo, llamenme como quieran, pero si lo hago, aunque no me estoy muriendo por dentro, si siento mi corazón comprimirse. Y ese rostro arrepentido, culpable me esta dejando sin aire.  ¿Por que tenia que ser tan guapo? ¿Por que tenia que fijarme en él? Hay muchos chicos y fijandome en el chico que me dio trabajo. Menudo lio. —Asi que, ¿aqui es hasta donde llegamos? —Siento su mano afianzar el agarre.  —Si, al menos como las dos personas que estaban intentando conocerse —Respondo en voz baja.  Junta sus labios comprimiendolos, esos lindos y rosas labios que nunca sentiré. Es una lastima, porque ya comenzaba a practicar con las manzanas.  —Hey, no te sientas triste, aún puedes disfrutar este corto camino que nos queda como conocidos —apoyo mi cabeza sobre su brazo —. Además, tampoco es como si ya no fuésemos a vernos, si tal vez ya no tendremos estos momentos divertidos, pero seguiremos viéndonos, seguirás siendo mi supervisor. — ¿Tú permanecerás con el trabajo? —No voy a mentir, me molesta su pregunta. —Por supuesto, el que esté terminando lo que nunca tuvimos no significa que vaya abandonar mi puesto ¿por quien rayos me tomas? ¿acaso no te has dado cuenta que soy distinta, diferente a todas tus comunes y aburridas conquistas? Lo escucho suspirar. —Tienes razón, tú eres diferente, eres divertida, gruñona, tranquila, tu no eres tan comun como las demas, tu eres por lo que sí debí luchar —Besó mi nuca —. Lo siento, Bianca.  Mentiría si dijera que no me dieron ganas de echarme a llorar, porque si las tuve. Quise llorar, pero me tragué las ganas y solo me aferre a su brazo hasta que me dejase frente a la puerta del apartamento. Ahí no solo beso mi mejilla, también mi frente y terminó dándome un emotivo abrazo, como si no fuéramos a vernos nunca más, cuando claramente le dije que nos veríamos el día de mañana en el trabajo. De cualquier manera, termine disfrutando su último cariño. Nuestro ultimo momento de haber podido ser algo más que conocidos. Perdon por la tardanza, pero aqui esta el capitulo :)  ¡Esperon y lo disfruten!
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR