❥ 8

1168 Palabras
Mayo 16, 2021, Domingo Amara Owens. —Y.. ¿como vas con el chico? —Pregunta Kiara mirando de reojo a Bianca quien se encuentra sentada aun costado mio. — ¿Que chico? —Alza su mirada, confundida.  —El chico, con el que saliste ya hace un tiempo y te contrato ¿como van?  — ¿Como vamos? —Enarca una ceja — ¿Como vamos de que? Sonrío cuando Kiara resopla y murmura por la bajó algo inentendible para nosotras dos. Aun así no dejo de prestar atención a las reacciones que Bianca pueda hacer y por supuesto, lo que esté apunto en decir. Yo tambien estoy curiosa, no hemos vuelto escuchar de ese chico, después de la cita pareciera que se esfumó. Al menos para nosotras. —En su relación, Bianca por dios, no te hagas la tonta. Un beso, un abrazo, un apretón de manos ¿como van? —Ah eso... —Vuelve a poner toda su atención en su almuerzo —equis.  — ¿Equis?  — ¿Equis? ¿Qué quieres decir con equis? Frunzo mi entrecejo luego de que mi amiga y yo habláramos al unísono. —Uhm... Ni bien, ni mal, equis —Se encoge de hombros.  Miro a Kiara quien no tarde en mirarme. Las dos desconcertadas por su extraña manera de definir su relación con aquel chico. —Bueno,creo que eso es... ¿Estupendo? —Alza una ceja en mi dirección. — ¿Lo es? —Responde Bianca pasando a fruncir su entrecejo.  —Mmm... pues... ¿Si? —Respondo desorientada, sin saber que realmente que decir.  En definitiva con Bianca te puedes llevar muchas sorpresas, sobre todo cuando se trata en hacerla hablar sobre sus sentimientos. Esa niña nunca se sabe explicar o al menos lo hace y nosotras somos tan tontas para no entenderlo.  Es complicado, con Bianca siempre será complicado el entenderla.  —Ya veo —Toma su plato entre manos y se levanta de su asiento —. Me retiro, nos vemos mañana. — ¿Mañana? ¿No vendrás con nosotras al centro comercial? —Alzo mis cejas —Tenemos tiempo sin ir y bien recuerdo que dijiste encontrar tiendas de tu agrado.  —Hoy paso —Deja el plato junto a los trastes sucios —, es domingo, tengo algunos tareas que terminar y es mi unico dia de descanso, quiero disfrutarlo a mi manera.  —Entiendo —Musitó —, nosotras iremos una vez terminemos con nuestro almuerzo, si necesitas algo no dudes... —Tranquila, ya tengo todo lo que necesito, aun asi gracias por ofrecerlo. Y sale de la cocina, sin darnos una mirada o sonrisa. Desaparece de nuestras vistas.  — ¿Esta bien? —Musita Kiara pasando a mirarme. —No lose, yo tambien me pregunto lo mismo —Suspiro —, lleva dias asi, apenas y quiere hablar cuando llega del trabajo o al despertar, y aunque sigue haciendo las rutinas del dia a dia, parece distinta, es como... —Como si de nuevo estuviéramos regresando a esa etapa de los doce años —Agrega. Suspirando una vez más, asiento mientras dejo una mueca adorne mis labios sin apartar mis ojos de ella. Ya han pasado siete años de ello y todos seguimos sin poder encontrar la razon del porque su repentino en cerramiento, del ya no querer hablar de su dia a dia, de comportarse como una chica indiferente y gruñona. Cuando bien ella nunca ha sido así, nunca fue cerrada conmigo.  Todo nos contabamos, pareciamos mas amigas que hermanas, que ahora siente que no solo estoy perdiendo como hermana es frustrante. Frustrante no poder saber qué palabras usar para animarla o al menos hacerla hablar un poco. — ¿Deberias de insistir? —Pregunto curiosa. —Mmm... las buenas hermanas y amigas lo harían, pero conocemos a Bi, y ella nos mandaría a volar si seguimos insistiendo —Sonríe no muy animada —. Démosle el tiempo que necesite, sigamos con ella como hemos estado haciendo hasta ahora y veras que en algún momento nos hablará de todo, ya lo veras. Extiende su mano por encima del mesón, asintiendo y sonriendo, la tomó. No nos queda de otro, en pocas palabras, pero no seguiremos rindiendonos y seguiremos con ella, como Kiara dijo; como hemos estado haciendo. ... Doy dos toques más a la puerta, sin embargo no vuelvo a recibir respuesta. Angustiada me atrevo abrir sin su permiso, aunque si lo pienso un poco, este es mi apartamento y puedo entrar si así yo lo quiero. —Bianca —Musito al encontrar la habitación siendo solo iluminada por lo que creo ser la luz de su celular.  No responde por lo que mis dudas de encontrarse durmiendo son acertadas.  Sigilosa me adentro a su habitación yendo directamente a su cama donde ya hace en su quinto sueño.  Gracias a la poca luz que entra por la puerta puedo divisar en su mesa una libreta y algunos lapiceros y su laptop, todo acomodado en orden.  Al parecer sí hizo sus deberes. Término de acercarme y sostengo su celular, quitandolo de su mano la cual lo sostiene ya con poca fuerza.  Sonrió al ver la imagen de uno de esos chicos asiáticos que tanto ella adora. Aún recuerdo con exactitud ese dia en que comenzó a seguirlos, la primera vez que la escuche hablar de esos siete chicos, los programas, las desveladas, los ciertos en línea, todo lo recuerdo bien, porque siempre fui yo quien estuvo con ella. Me enorgulleció mucho que de nuevo teníamos a la animada y linda Bianca devuelta, que solo hayamos tenido que esperar un año y unos meses para volverla ver feliz. No obstante, fue solo una etapa de su juventud, aunque aún sigue siguiendolos con devoción y eso último lo se por este último concierto que me ha hecho ver el mes pasado. Apenas y bloqueo su celular cuando este vibra, suena y se enciende en mi mano con un mensaje nuevo.  •Kaney: Por favor, responde. Frunzo mi entrecejo, un mal sabor de boca se apodera de mi boca ante ese mensaje. Miro de reojo a Bianca quien aún sigue inconsciente de mi presencia. ¿Será que...? Suelto un suspiro y niego mientras dejo su celular sobre la mesa de noche.  No tengo porque hacerme suposiciones, ni siquiera sé la razones de su mensaje y en que se encuentran ellos. Además, es asunto de Bianca y cuando ella lo quiera, vendrá hablar conmigo.  Que haya visto ese mensaje fue una casualidad y asi se quedara, en una que olvidare y en la que no me interpondre.  Sonriendo nuevamente, me inclino hacia ella y beso su nuca. Siendo cuidadosa en no despertarla.  —Buenas noches, Bianca —Musito. —Buenas noches, mirona —Responde tomándome por sorpresa. Poco después la veo escondiendo su rostro en la almohada y cubriéndose por completo.  Rio, al menos sé que no se ha molestado y que aún tiene esa confianza en mi. Otro dia, otro capítulo :)
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR