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1780 Palabras
Kiara Greene  Amara mira la pantalla de mi celular con el entrecejo fruncido, releyendo nuevamente la conversación que tuve con Hunter. La misma que me puso molesta y la que este detonando que en estos momentos nos encontremos a las afueras del club esperando por él. — ¿Me hiciste salir de mi hogar por esto? ¿Enserio, te molestaste por esto? —Me mira.  —Por supuesto, me ha dicho que se iría con otra chica ¡practicamente me cambio!  Ella rueda los ojos mientras niega y tiende el celular en mi dirección. Está molesta, no lo dice y trata de no expresarlo tanto pero puedo notarlo, soy su amiga después de todo. —Kiara ni siquiera te cancelo, en todo caso tu fuiste la única que se hizo las suposiciones y cambio toda la historia. Claramente he leido que él estaba intentando invitarte y tú solo te hacías la del rogar.  —Yo no... —Te dijo; Te doy cinco minutos para que lo pienses, si no respondes dentro de ese transcurso comenzare a intentar hacerme a la idea de invitar a otra chica. ¿Que respondiste tu? Largate con esa chica. ¡Ni siquiera específico o dijo nombre de otra tipa, solo dijo que intentaría no que lo haría! — ¡Fue lo mismo! ¡Me presiono! y claramente dijo que si no respondía me cancelaría para irse con otra.  La veo negar, suspirar y musitar unas cuantas cosas que no logro a escuchar del todo al cielo. Solo sé que ha pedido a dios darle un poco de paciencia. — ¿Y lo hizo? ¿Se fue con otra chica luego de haberle dicho tu misma que lo hiciera?  Me mira con las cejas alzadas, esperando mi respuesta a pesar de saberla. No por nada nos encontramos a las afueras del club.  —No, dijo que todo había sido una broma que solo intentaba ponerme presión para darle una... Y me quedo a medias porque justamente su auto se estaciona frente nuestro.  Hunter baja y no le da importancia si estaciono bien o no el auto. Su objetivo después de todo es otro.  Mis ojos van directamente a él, sobre todo en la sencilla vestimenta que lleva. Pantalones de mezclilla, deportivos, camiseta gris y su cabello levemente desordenado. Rodea el auto trotando por lo que de un abrir y cerrar de ojos lo tenemos frente nuestro. —Hola —Sonríe de boca cerrada. —Hola —Desvío mi mirada al sentir mis mejillas con un leve rubor. Esta guapisimo con cualquier cosa que quiera llevar puesto —. Ella es mi amiga, Amara la chica de la que tanto te he hablado. —Un placer conocerte, soy Hunter.  Sonrientes los dos se estrechan las manos mientras yo solo paso mi mirada de uno a otro. Por no querer quedarme solo mirandolo a el. —Siento haber arruinado su noche, es solo que Kiara y yo... —Tranquilo, no tienes que explicarlo ya me contó todo —Le detiene —, así que vayan tranquilos que yo iré directamente a mi apartamento. Él asiente viéndola agradecido y contento.  —Entonces ¿nos vamos? —Me mira.  —Si —Asiento para luego extender una llave a Amara —. Llevate mi auto, mañana lo recojo. —Esta bien, nos vemos mañana.  Toma la llave y con una sonrisa termina despidiendose de nosotros. Huye de nosotros en cuestiones de segundos.  —Tu amiga es agradable —Lo miro. Sus comunes ojos chocolate brillante al conectar con los míos. —Ah mi amiga tambien le has parecido agradable —Musito con sinceridad, por que eso es lo que he visto en los ojos de Amara y el sentimiento que dejó.  Sonrió levemente lo que lo hace sonreír abiertamente a él. —Vamos, te llevo.  Sin decir mas lo dejo tomar mi mano y guiarme a su auto, aunque solo estemos a dos pasos. Abre la puerta del copiloto y me ayuda a entrar, para luego cerrar la puerta como el hombre caballeroso que es.  Vuelve a rodear el auto trotando una vez me encuentro yo adentro. Sube, se pone el cinturón, espera que yo lo ponga y luego pone el auto en marcha. — ¿Tienes hambre? ¿Quieres ir a cenar? —Pregunta poco después. No le gusta tanto el silencio y mucho menos si hay tensión entre nosotros. A mi tampoco me gusta. Pero tenemos que hablarlo aunque ninguno de los dos queramos. —Como tu quieras —Apoyo mi cabeza en el asiento con mi mirada puesta en su perfil —. Sobre el mal entendido y no responderte...  —Tranquila, yo tambien he tenido la culpa al intentar presionarte —Me mira de reojo —. ¿Quieres comer algo en especial? ¿Tacos? ¿Hamburguesa? ¿Pizza? ¿Comer algo lujoso? Dime, te llevaré a donde tu quieras. Oh... que hombre tan bueno me ha venido presentando Kevin. Si yo fuera él, ya me hubiese dejado por haber cambiado la historia solo para dramatizar. Y claro, por seguirme soportando aun así. —Tacos, hamburguesa, lo que tú quieras está bien —Sonrió sin poder evitar. — ¿Quieres comerlos en el lugar, en tu apartamento, el mio, un parque? ¿Dónde quieres ir?  —Donde tu quieras... —Lo que yo quiera, ya entiendo. Entonces responde a mi pregunta ¿cual es tu respuesta? Quiero escucharla, eso es lo que realmente quiero. —Yo... —Aun no quieres responder, lo entiendo y como lo hago tambien te pido que tu entiendas un poco mis sentimientos y si te pido que tu decidas algunos puntos de lo que sea que tengamos, es porque quiero que tengamos igualdad y voz en esto. No solo se trata de lo que yo quiera, sino, de lo que los dos queramos. »Yo en estos momentos quise verte, ya lo he obtenido. Ahora dime qué quieres tú ¿ir a casa, cenar, caminar? ¿que quieres?  Para este momento mi corazón ya se encuentra acelerado. Siempre me toma en cuenta, incluso para cualquier pequeñez, como preguntarme si puede llamarme cuando sabe que puede, si podemos hacer video llamadas en la hora de comida, charlar hasta tarde o tomar mi mano. —Quiero ir a comer ¿puedes llevarme?  Sus ojos viajan a mi mano que ha sostenido repentinamente la suya para luego enfocarse en mi. —Claro, por supuesto. ... Limpio mis manos con un trapo mientras miro a Hunter tirar las envolturas de las hamburguesas y papas en el cesto de basura.  Ya pronto serán las dos de la mañana y nosotros apenas y hemos terminado de cenar. Al final, le pedí que fuéramos mi apartamento para más comodidad, aceptó sin rechistar y aclaro que así él también lo quería.    No hemos hablado más sobre aquel tema pero al menos ya tenemos en claro que los dos decidimos en esto y que aun él sigue en espera a mi respuesta... —Ya es tarde y Kevin aún no regresa —Musito.  — ¿No te lo dije? —Hunter voltea a mirarme. — ¿Decirme que? —Me apoyo en el mesón sin apartar la mirada de la suya. —Kevin y mi hermana han quedado en encontrarse con otros ex compañeros de la universidad. Su grupo en pocas palabras —Sostiene mi cintura y de un segundo a otro ya me encuentro sobre mesón con él entre mis piernas —. Me comentó mi hermana y preguntó si quería acompañarlos pero, los termine rechazando ya que tenía otros asuntos más importantes que atender. Es ahí que lo decido, que no quiero seguirle dando vuelta ni a él, ni a mis pensamientos. Después de todo, nunca me ha hecho sentir insegura, en todo caso es lo contrario. No estoy arriesgándome con él a un corto momento, no con él estaría yendo a por todo lo que nos depare el destino.  Rodeo su cuello cuando el rodea mi cintura.  —Gracias por seguir soportándome —Sonríe. —De nada, chica linda. Suelto una risita al apodo que termino dandome desde el primer momento que nos conocimos. —Ven aquí. Atraigo su rostro al mío y terminó uniendo nuestros labios. Definitivamente Hunter es el chico que estuve esperando. El que quiero que permanezca a mi lado por un largo tiempo. Rodeo su cintura con mi piernas y él desliza sus manos a mi trasero. Lo aprieta, lo masajea y me alza.  Con un brazo me sostiene de la cintura y su mano libre termina acariciando mi espalda, justamente la zona debajo del sostén. Como si supiese que en estos momentos el sostén comienza a ser incomodo para mi. Libera mis labios luego de unos segundos y comienza a trazar un recorrido de besos de mi mejilla a mi cuello.  Hundo mis dedos entre las hebras de su cabello y jalo levemente de ellas al sentir sus labios succionar cierta zona de mi cuello. Gruñe en respuesta y yo me existo por alguna razón ante ello. Seguimos dentro de la cocina por un buen rato, compartiendo solamente besos y una que otra acaricia. Hasta que Hunter nos lleva a la sala y se deja caer sobre el sillón conmigo encima de él. —Hunter... No puedo evitar jadear al sentir su m*****o abultado hacer presión en mi intimidad. Haciendo que el deseo crezca aún más dentro de mí. Que comience a expandirse por todo mi cuerpo.  Quiero sentirlo.  Maldice en el momento que me balanceo sobre el, haciendo crecer su intimidad y mi exitacion. —Kiara... amor, si sigues asi no podre... Me detengo abruptamente, causando  confusión. Amo que me llame amor y por ello lo dire ahora, en este momento, no quiero perder mas el tiempo. Lo miro cuando sale de su escondite. —Quiero hacerlo... quiero sentirte... —Mi corazón latiendo a mil por segundo — quiero que me hagas tuya... quiero ser tu novia. Dejo de sentir su respiración golpear mis labios. El brillo en sus ojos se extiende tanto que me hace sentir como si fuese el mejor regalo del mundo. Y tal vez lo soy, así como él lo es para mi. — ¿Es muy pronto para decirte te amo? —Musita. Sostengo su rostro y lo beso. —Nunca es pronto para hacer y decir lo que queremos.  Y nunca lo será, si lo sentimos es porque la otra persona ha logrado llevarnos a sentir así. —Te amo, Hunter. Amo la conexión de Hunter y Kiara. Sobre todo amo a Hunter jajaja  Obviamente, la mayor parte de mi amor se la queda el protagonista pero por el momento Hunter lo tiene en su mano,
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