❥ 3 P.2

1600 Palabras
Sábado, esa misma noche. Amara Owens — ¿Enserio no le responderás? —Preguntó una vez vuelvo a escuchar su celular timbrar —Debe de estar preocupado o quizás quiere darte una explicación. — ¿Explicación? ¿De que? No me debe nada, no somos pareja y si me canceló por tener que salir con otra chica, bien por él —Responde sin mirarme, concentrada en estar buscando las llaves dentro de su bolso. Suspiro rendida y cansada de estar escuchando el mismo tono de llamada y mensaje desde hace un rato, asi mismo intentando que de una buena vez quiera responderle al chico. El quien sigo sin conocer su nombre. Tan solo ha pasado una hora desde que escuche su trágica historia —como ella la llamó— y en decidido ir a su apartamento para comenzar arreglarnos. Ya que según Kiara no quiere estar perdiendo el tiempo con tener que regresar a buscarme.  No proteste a su idea, en fin, comprendí su razón. Cuando estás acompañada de otras personas es sencillo poder dejar de pensar un poco en lo que sea que no quieras seguir dandole vuelta.  Y ese chico misterioso por el momento parece ser la razón por la cual Kiara me quiera mantener cerca de ella. — ¡Por fin! —Exclama sonriente sacando el pequeño peluche que adorna aquella única llave. — ¿Porque simplemente no la agregas a las llaves del auto? Asi nunca tendrías que estar buscando cada una por separado. Su respuesta es encogerse de hombros, por lo que terminó rodando mis ojos. Hace el intento de llevar la llave a la cerradura pero antes que siquiera esté cerca de ella, la puerta es abierta. — ¿Por qué tardaban? —Hola para ti tambien Kevin —Sonrió pese a no poder verme hacerlo por el cubrebocas. —Si estabas aquí y nos escuchaste ¿por que nos hiciste esperar? —Lo hace a un lado Kiara para adentrarse a su hogar — ¿Y que haces aqui? No me dijiste que vendrías. —Yo tambien te extrañe, Kiara —Rueda los ojos sonriente —, pasa Amara, también es un gusto verte a ti. —Lo mismo digo —Musito. Entró al apartamento una vez me hace el ademán de hacerlo, Kiara ni siquiera nos espera, ella sigue su camino, no obstante termina deteniéndose abruptamente al final del pequeño pasillo. La miró con una ceja alzada por su repentino comportamiento, pero eso es hasta que la escucho hablar, dirigiéndose a alguien más.  — ¿Tu quien eres? ¿Por que estas en mi hogar sin mi consentimiento? ¿Eres una amiguita de Kevin? ¿Te llevo a mi habitación? Dímelo, por que si es asi... —Hey, hey, hey Kiara, hermanita —Kevin la toma de los hombros cuando nos encontramos detrás de ella, deteniéndola al ver sus intenciones de acercarse a la chica que se mantiene sentada en el sillón —, ella es una amiga, una buena y gran amiga.  —Eso dices de todas —Lo fulmina con la mirada.  Alzo mis cejas mirando el perfil de Kevin —quien por cierto esta guapisimo— esperando una respuesta de su parte.  —No —Habla por fin la chica, sonriente y divertida de un momento para otro —, esta vez dice la verdad.  Kiara la mira ceñuda y yo desesperanzada, por haberme hecho fantasías de creer que realmente sí lo era y aquí se armaría un buen drama.  No me culpen, pero la cuarentena me hizo ser toda un adolescente esperanzada en querer estar dentro de ese tipo de escenas que lees en libros y mangas.  La desconocida se pone de pie y da unos cuantos pasos hasta estar frente a nosotros. Sonriente le extiende la mano a Kiara. —Un gusto, soy Lena Cole una buena y gran amiga de tu hermano desde hace algunos años atrás. — ¿Enserio? Si es asi ¿por que nunca te he visto?  —Kiara —Le reprende Kevin.  —Callate, que tu fuiste quien la trajo a mi hogar.  —Y me retracto. Ruedo los ojos mientras paso por su lado hasta ponerme a un costado de Kiara, unos cuantos centímetros por delante de ella, para ser más exactos. —Un gusto, me llamo Amara soy amiga de Kiara —Le sonrió a la chica tomando su mano, ya que mi amiga no lo hizo —. Has dicho que eres amiga de Kevin desde hace algunos años ¿desde cuando exactamente? Tengo curiosidad.  Lena sonríe abiertamente asintiendo.  —Universidad, fuimos compañeros y después novios pero luego de haber terminado con nuestras carreras nosotros perdimos contacto, hasta hace poco que regrese de los ángeles y Hunter, mi...  — ¿Hunter? ¿Tu eres la hermana de Hunter? —Pregunta Kiara sorprendida, restándole importancia el haberla interrumpido. — ¿Lo conoces?  —Si, ella iba conmigo ese dia que me encontré con Hunter en el centro comercial —Le hace saber Kevin mirando a su hermana confundido por su repentina actitud.  Está nerviosa y sonrojada. Por un momento yo también no comprendo su actitud, hasta que mi foco se enciende y todo comienzo a relacionarlo. Lo que dijo Kevin, el nombre que soltó Lena, las insistentes llamadas de cierta persona y su repentino nerviosismo.  Sonrió lentamente cuando nuestros ojos conectan.  —Con que Hunter —Musitó divertida.  —Callate —Frunció su entrecejo. Sin embargo no puede ocultar que el tener a la hermana de aquel chico frente a ella la pone nerviosa. En resumen, esta conociendo a su posible cuñada.  ... Kiara Greene.  —Voy al baño, enseguida regreso —Digo lo suficientemente fuerte sobre su oído. Amara asiente sin dejar de balancearse al ritmo de la canción sobre su asiento, con la mirada puesta en la pista de baile. Tomo mi bolso y me levanto de mi asiento para luego adentrarme entre las personas.  La noche ha llegado de un abrir y cerrar de ojos, lo que nunca crei que podria suceder ya que siempre he experimentado eso de esperar tanto por algo que las horas suelen pasar lentas. Pero esta vez no fue el caso y, al parecer fue debido a Lena Cole.  Suspiro. Si alguien me hubiese dicho que conocería a su hermana dentro en mi apartamento, no lo hubiese creído, incluso le diría a esa persona que sería absurdo, que eso no puede suceder. Después de todo nadie se podría creer que puedes conocer a la hermana de esa persona por la que pareces estar interesada dentro de tu hogar. Sin embargo, sucedió, la conocí y gracias a Kevin. Esto definitivamente nunca lo podré superar. Al entrar al baño, lo primero que hago es apoyarme sobre los lavamanos y tomar mi celular en manos. Lo desbloqueo sin siquiera mirar las notificaciones y me adentro a esa aplicación llamada i********:, donde he estado subiendo cortos videos a mi historia. Mostrando a mis seguidores lo bien que me la estoy pasando junto a Amara esta noche. Y en verdad lo estoy haciendo, pese el haberme llevado aquella sorpresa y en algunos momentos recordando cómo me cambio por otra chica.  La pantalla se oscurece y pronto tengo una llamada entrante. Hunter. — ¿Tu no te cansaras hasta que te responda no es así? —Musitó hastiada. Tomó la llamada al último timbre. Jugando un poco con su mente. Eso es lo que se merece en todo caso, por haberme pedido salir y al final cancelarme por querer irse con otra.  Pensándolo mejor, lo que realmente se merece es que lo bloquee y así evitarme tener que escuchar mi celular timbrar cada cinco minutos.  — ¡Hasta que decides responder!  Algo dentro dentro de mi se remueve al escuchar su voz con ese tono molesto que toma cada que tardó en responder a sus mensajes. — ¿Que quieres?  Mi respuesta parece tomarla por sorpresa, sobre todo mi tono desinteresado. Por lo que un silencio se hace entre nosotros, al menos por unos segundos.  — ¿Por qué no contestabas mis llamadas y mis mensajes? ¿Enserio te molestaste?  ¿Enserio me pregunta eso? ¿Enserio cree que estaría feliz de responder luego de haber recibido aquel mensaje? ¿Quien se cree que es?  Suspiro. — ¿Enserio me hablaste para esto? Voy a colgar... — ¿Donde estas?  Ah... ahora si hemos entrado a la verdadera razón.  —Que te importa. Lo escucho gruñir. —Me importa, mierda, me importa mucho. Dimelo, donde estas.  De nuevo ese algo en mi vientre se remueve, pero vuelvo a ignorarlo. Tengo que hacerme la dura, la desinteresada, no dejare que me maneje a su antojo. — ¿Para qué quieres saberlo? Después de todo tu estas en otro lugar divirtiendote ¿que no? — ¿Enserio crees que me fui a divertir? ¿Acaso no escuchas? ¡No hay música, no hay nada, nadie, estoy solo!  Guardó silencio y pongo atención a cualquier ruido que pueda escuchar a través del celular. Y en definitiva, no se escucha nada.  —Dijiste que saldrías con una chica ¿por que... —Kiara, solo intentaba bromear —Lo escucho suspirar —...solo intentaba presionarte para que aceptaras salir conmigo. Muerdo el interior de mi mejilla. —Creí que si te escribia eso tu... —Eres un estúpido —hecho mi cabeza hacia atrás —, un estupido inmaduro... Night club — ¿Eh?  —Veinte minutos, sino, me voy sin ti. Cuelgo sin darle oportunidad de volver hablar. Solo espero y Amara no se moleste por esto. Nos vemos de nuevo :)
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR