53. Es curioso, ahora que sé que voy a morir, solo me vienen a la mente, los recuerdos con Mikael de cuando era apenas una novata y solo pensaba en golpear y matar a todos los hombres que me encuentre en el camino. Estaba demente, ahora lo sé, pero él fue quién, sin necesidad de darme grandes sermones me hizo abrir los ojos, y ver que todo el dolor y resentimiento que les tenía no solucionaban nada, me di cuenta que si había un hombre como él, así de bueno y amable, quizás existían más por ahí, y que no estaba bien juzgarlos a todos por los crímenes de unos cuántos. De la única cosa que me arrepiento, incluso hoy, es de haberlo apartado de mí, cuando esta maldición se apoderó de mi cuerpo, era una tonta y pensaba que no me merecía su amor, y que si no podíamos tocarnos, le ahorraría el ti

