NARRA LUZ Todavía tenía muchas preguntas por hacerle a Tiago, principalmente que fue lo que pasó con Silvia. Tendré que esperar a que llegue ese momento solo espero que no se vuelva a meter entre nosotros. —Vienes muy callada pequeña. ¿Está todo bien? No me digas que ya te arrepentiste. — me pregunta el con la ceja arqueada. yo asentí. —Creo que si, ¿todavía se aceptan devoluciones en la carnicería? — le dije para liberar yo misma mi tensión. Haciéndolo carcajear a el. —No hermosa, una vez que te dan tu corte de carne en la carnicería no lo puedes devolver, ni cambiar. Así que te lo comes y disfrutas. — me dice poniendo su mano en mi pierna. No puedo evitar morder mi labio inferior y ver por la ventana. Siento que su mano fuera una braza que manda un calor extraño a todo mi cuerpo.

