NARRA LUZ
Miro a mi madre sin saber que decirle.
—¿Vas hablar o tendré que decirle a tu padre que lo averigüe a su manera? — me pregunta no se que ni cómo decirle.
—Te lo dire mamá lo prometo, pero podrías llamar a mis hermanas, quiero a mis hermanas aquí conmigo. — le dije afligida tal vez eso me hacía ganar algo de tiempo. Necesitaba hablar con Ceci ella podría salir un poco afectada con esta situación y necesito su consejo en saber que hacer ahora. ¿Dios en que me metí? Ella ve mis lágrimas y viene a abrazarme.
—Lo siento mamá, de verdad lo siento. Perdóname por decepcionarte todo esto es mi culpa mamá. — me aferre a su abrazo y llore sacando todo mi temor, mi dolor y ahora mi culpa.
—Ya mi niña, no te preocupes por lo que yo piense. Si amabas a esa persona y no te correspondió no es tu culpa. La parte en la que debieron cuidarse si cae en los dos por igual. Por ahora no le dire a tu padre, pero deberás estar preparada para cualquier cosa que te pregunte sabes cómo es cuando de ustedes se trata. Aún eres muy joven Luz apenas vas a empezar la universidad. — me dice se aparta un poco esta decepcionada de mi.
—Tendrás nuestro apoyo siempre y cuando nos digas quien es el padre del bebé. Ahora descansa iré hablar con tus hermanas se vendrán temprano mañana si les consigo boletos de avión. — me dice ella seria y sale de la habitación. Yo volteo a ver a la ventana cierro mis ojos fuertemente. No se como sentirme en estos momentos inconscientemente toco mi abdomen. “Tendré un hijo con Tiago” dice mi mente. Soy una tonta por no haber hecho caso a su pedido, pero de nada sirve ahora lamentarme. Ahora solo tengo que asumir mi responsabilidad y hacer lo correcto para todos. Mi padre vuelve a la habitación trae un emparedado de queso asado para mi y un jugo de naranja.
—Gracias papá. — le digo sin emoción alguna.
—¿Hablarán conmigo? Tu madre me ha dicho que pediste ver a tus hermanas. — me pregunta levantándome la ceja.
—Papá no quise hacerme daño de ninguna manera lo juro. Solo pensé que el efecto sería más rápido. De verdad lo siento papá. — le digo el me abraza.
Así pasó toda la noche mis padre hablaron con la psicóloga con la cual mi madre tuvo que decirle que mi padre aún no sabía de mi embarazo y que eso podría afectarme más. Si se enteraba por los momentos. Sin más remedio le expliqué a la psicóloga lo qué pasó. Ella lo dudo un poco pero me creyó cuando le dije que no sabía que estaba embarazada y que jamás dañaría al bebé ya que aún cuando su padre se portó mal conmigo el no tiene la culpa. — ella dejó en claro en mi historial médico que fue algo accidental y que no presentó ningún cuadro clínico grave o serio, pero si que mis padres me estén monitoreando todo el tiempo. Dormí la mayor parte de la noche mis padres se quedaron en un mueble bien incomodo que estaba en la habitación. A la mañana siguiente estábamos todos un poco más tranquilos. Yo todavía no asimilaba la noticia de mi embarazo, aunque ya me estoy haciendo a la idea.
—Tus hermanas llegarán por la tarde. Ya están camino a Los Ángeles. — me dice mi madre y no puedo esperar para que mis hermanas lleguen. No se que pasara, solo añoro que estén de mi lado y me apoyen. Pasan las horas con mis padres en la habitación todo está en silencio y eso muy incómodo ya que nunca hemos estado sin hablar tanto tiempo. Se que es por la tensión que yo he provocado. Mis hermanas por fin llegan traen sus maletas así que mis padres aprovechan a ir hasta la casa dejándome con Ceci quien es justo con la persona que deseo hablar en estos momentos.
—Ya se fueron ahora si dime qué hay detrás de todo esto. — me dice Cecilia muy seria casi molesta.
—Disculpa si venir hizo que te molestaras pero te necesito hermana no se que hacer y no quiero que todo esto te afecte a ti. — le digo mientras me siento en la cama y juego con mis manos.
—Ya déjate de juegos Luz y habla que desde ayer me estoy volviendo loca. ¿Porque te hiciste eso? — me dice ella ansiosa. Y no hay otra manera de decir esto más que como son las cosas.
—Estoy embarazada. — le digo ella abre los ojos al máximo. Se levanto de la silla y camino de un lado a otro.
—Luz ¿Embarazada de quien? Si tu no tienes novio ni vida fuera de la casa.— me dice apretando sus manos.
—Tiago — le digo viendo hacia la ventana.
—¡Luz, estás loca! ¿Como que con Tiago? ¿En que momento y como pasó? — me grita no puedo evitar que mis lágrimas salgan.
—Si ya se soy una niña estupida. Ya lo se, me lo han dicho desde ese mismo día. Fue el día de la boda y su cumpleaños todos ustedes se fueron ayudado a alguien que estaba tomado yo ayude a Tiago a llegar a su habitación. No detuve la situación por que. Porque estoy enamorada de él, creí que por fin el había puesto sus ojos en mi. Pero no fue así, la mañana siguiente me dijo que se arrepentía, que era una niña tirándome una caja de “Plan b” a la cara después de correrme de su cuarto. No la tome no se, por estupida la verdad no tengo justificación más que, quería saber si el destino deseaba que estuviéramos juntos pero es ahora que mido las consecuencias de mis actos. Yo le entregue todo de mi pero el me rechazo. ¿dime Cecilia como sano mi corazón cuando me lo han roto en mil pedazos? ¿Dime cómo se hace? — digo abrazado mis piernas poniendo mi cabeza entre ellas llorando se que nadie entenderá por lo que estoy pasando porque es algo que yo misma he provocado.
—Ya, ya no llores. Le hace mal a tu bebé ponerte así. ¿Quien mas sabe de esto? — me pregunta dudo por un momento si responderle con la verdad.
—Patricia y Roger son los únicos que saben que fue lo qué pasó esa mañana. Roger me encontró saliendo de la habitación de Tiago no tuvo que ser un adivino para saber lo qué pasó y si no lo había supuesto le quedó claro cuando el venía de regreso Tiago me tiro la maldita caja casi frente a el. Yo les pedí que no dijeran nada porque no sabía cual sería la reacción de mi papá y no quería que tu relación con Iván estuviera empañada con todo esto de verdad lo siento Cecilia. — le digo sin poder controlar mi llanto en ese momento llego una enfermera.
—Ya está Luz tuviste tiempo para hablar conmigo y contarme qué pasó te hubiera apoyado pero ahora habra que esperar que dice nuestro padre de tu situación. Yo voy a pelear con uñas y dientes por mi relación con Iván. — me dice ella tomando su cartera y saliendo de la habitación. Mis padres llegan y el doctor que me estaba atendiendo dijo que ya me podía ir a la casa por la tarde. Así que me fui con mis padres a la casa por la tarde. Por la noche mi padre ya estaba presintiendo que algo pasaba.
—Paren ese jueguito de miradas entre ustedes no me está gustando. ¿Me dirán que está pasando? — dice el molesto. Mi madre me mira señalando a mi padre con los ojos. No me queda de otra más que asentir.
—Papá hay algo que tengo que decirte. — le digo el me mira y alza la ceja.
—Alto, porque si me vas a decir que estás así por culpa de Tiago. Ya lo se. ¿Que ese idiota te humillo? Ya lo se. ¿Que estas embaraza de el? ¡Ya lo se maldita sea! — me dice gritando molesto. Todas nos quedamos asombradas por sus palabras. Abrí mi boca para hablar pero no me dio chance.
—Esperaba que tú me lo dijeras. Pensé que teníamos confianza en esta familia. Jamás les di razón o motivo para que me oculten cosas tan importantes. — yo me muero por saber quien le dijo a mi papá.
—¿Tiago? — me mira mi mamá. Sorprendida por eso.
—Manuel me ha llamado y me ha contado todo lo que ha pasado a nuestra espalda. Hay cosas que aún no entiendo en especial que si Tiago te dio un anticonceptivo de emergencia ¿porque ahora estás embarazada? — me pregunta y siento todos sus ojos encima de mi. La presión me hace temblar trato de respirar para poder contestar.
—No se papá, la estaba por tomar pero algo me lo impidió. Luego no lo hice de verdad no pensé que iba a suceder esto. Papá de verdad lo siento asumo mi responsabilidad y mi culpa. — le digo con lágrimas en los ojos me levanto rápidamente del mueble y me dio un pequeño mareo. Me sostengo la cabeza con una mano y del mueble con la otra. Cecilia se levanta y me vuelve a ayudar a sentarme.
—Luz no puede estar bajo esta presión papá. Mucho menos ahora por su bebé, tu nieto. Yo hablé con Patricia hace un rato todos ocultaran todo esto de Tiago. Creen que es lo mejor darle un escarmiento. — les dice Ceci.
—Y yo estuve de acuerdo, pero tú también estás incluida en ese paquete. Nos quedaremos aquí por unas semanas y todos volveremos juntos. — dice mi padre levantándose de la silla caminando rumbo a la habitación sin decir nada. Ahora yo soy la que tiene que soportar el mal humor de Cecilia quien me mira con mala cara. Mientras Chloe solo mira y escucha todo el silencio.
—¿Estarás feliz no? — me dice Cecilia antes de irse molesta a la habitación. Chloe se acerca a mi para abrazarme.
—Todo mejorará hermanita viéndolo de mi perspectiva querida hermana su bebé será hermoso. — me dice la pulga.
—Gracias pulga, ahora vamos a dormir que se nos vienen días muy difíciles hasta que todo esto esté menos tenso. — le digo caminando con ella a la habitación que compartimos. Ahora es a donde se viene lo más difícil para mi, vivir esta experiencia sola.