NARRA TIAGO Han pasado ya dos semanas, mi pequeña ya entro a su séptimo mes de embarazo y se ve hermosa. No hemos sabido nada de Silvia en todo este tiempo y mi relación con Luz está de lo mejor. Me he vuelto muy sobreprotección y no hemos vuelto a tener ningún problema, más que si no la dejo salir de casa sola o por cosas como la que está pasando en estos momentos. Mi pequeña golosa esta masajeando mi pene con su mano. —Pequeña la doctora dijo que no hay que abusar. Ya lo hicimos dos veces por la noche, no quiero que te lastimes. — le digo viendo que ya es de día y por eso esta de traviesa. —¿Puedes culparme? Duermes sin camisa mostrando tu hermosa espalda, pectorales y tu abdomen y tu pelo todo desordenado. Me estás volviendo una adicta a ti, ya que hasta el babazo que tiras al dorm

