La situación era terriblemente frustrante, efectivamente Raven había logrado a la perfección su plan de arruinar mi día. Se había plantado en medio del sillón y había puesto una película de terror de serie B sin ni siquiera consultarnos. De modo que estaba atrapada en un lado del sillón viendo "los payasos asesinos del espacio exterior" sin poder ni cruzar la mirada con Hudson sin que mi hermana estuviese en medio. Si las miradas mataran ella estaría dentro de un algodón de azúcar gigante como los de la película. —No quedan palomitas.— dije tomando el bol vacío de la mesita como una excusa cualquiera para salir de ahí.— Voy a hacer más. Llegué a la cocina y me di cuenta de la situación tan incómoda en la que había dejado al pobre Hudson. Metí un paquete nuevo de palomitas en el micr

