Ignoraba la conversación que estaban teniendo Kai y Hudson en la parte delantera del coche de este último, no podía quitar los ojos de mi móvil como si así fueran a llegar antes las noticias sobre la lesión del suplente. Por fin Erin salió de su clase de teatro y se metió en el coche a mi lado. —¿Qué tal el ensayo?— las palabras de Kai estaban llenas de amor e interés. —Genial, estáis todos invitados al estreno de "Traición, Sodoma y Gomorra"— aquel título hizo que dejase a un lado la pantalla. —¿Esa es la obra que hacéis en el instituto?— la estupefacción de Hudson era más que comprensible. —Creí que ibais a hacer "Un tranvía llamado deseo".— es cierto que tiene violencia y enfermedades mentales en la trama, pero desde luego no se trata de Sodoma y Gomorra. —Sí, pero el profesor M

