Lorraine. Si me dieran una moneda por las veces que he pensado en Roman, seria un millonaria. Y no me malinterpreten, es solo que la angustia de todo lo que se ha desatado desde que Luca deserto, ha sido... simplemente catastrófico. —Tenemos noticias— me giro hacia mi tío, tiene en la mano un montón de documentos. Me levanto de mi sillón y me acerco a tomarlos. No sabría si sentirme aliviada o mas angustiada. La información en mis manos, revela que, efectivamente, soy dueña de Rummian Enterprise. De absolutamente todo. —No, pues joder— murmuro volviendo a mi sillón, mientras me rasco la frente, muy confundida. —Es lo mismo que dije. Aunque aun no rastreamos la cuenta de donde se hizo el deposito, ni las que reciben las ganancias, tenemos entendido que la mayor parte del pago para c

