El rey Zuberi convocó a lord Aries, a la duquesa Mila y al príncipe Abiel para ir todos juntos al rescate de la princesa. Esta vez irían de frente, dentro de un gran barco con avionetas de escape en caso de emergencia. Mila, quien leía la lista de aviones disponibles, comentó: - Esa perversa mujer ha cruzado la línea. ¿Cómo se le ocurre exigir a la reina Brida a que renuncie a su trono y se entregue? ¡Nadie de este reino lo aceptaría! - Ella siempre soñó con sentarse en esa silla, hermana – dijo Zuberi – su ambición la cegó hasta el punto de llegar a matar a su propia sangre, sin medir las consecuencias. - Mi hermano estará cuidando de mis terrenos en mi ausencia – dijo el príncipe Abiel – descuiden, él es alguien muy confiable y accesible, seguirá con el mism

