Richard Lancaster caminó por el pasillo de la mansión con pasos pesados, el eco de sus zapatos contra el mármol resonando en el silencio de la madrugada. La policía había llamado minutos antes: Brittany arrestada por secuestro, Claudia rescatada por un equipo médico liderado por Niko. Richard colgó el teléfono en el estudio, sintiendo la ira acumularse como una tormenta. Brittany. Su propia hija, actuando por impulso, complicando todo justo cuando Hale esperaba confirmación para la alianza. Subió las escaleras hacia su habitación, donde ella había sido escoltada de vuelta bajo fianza temporal —un favor de un juez amigo—. La puerta estaba entreabierta, y Richard la empujó sin llamar. Brittany estaba sentada en el borde de la cama, con el maquillaje corrido y las manos temblando mientras se

