**JACK** La botella resbaló de mis manos y cayó al suelo con un sonido seco, rodando lentamente hasta detenerse frente a mí. —¡Joder! —grité, mientras intentaba alcanzar el borde desde mi silla de ruedas. Me estiré lo más que pude, pero mis dedos apenas rozaron el vidrio. Frustración pura. La botella se quedó allí, inmóvil, como un símbolo cruel de lo que me había convertido. La ira me golpeó como una ola furiosa, subiendo por mi pecho hasta explotar en un grito animal. Golpeé con fuerza el reposabrazos de la silla, un dolor recorrió mis manos, pero no me importó. Ya nada me importaba. —¡Mierda, mierda, mierda! —gruñí, mi voz ahogada por el vacío que me rodeaba. Me quedé mirando el suelo, mi respiración agitada, el pecho subiendo y bajando rápidamente. Luchaba contra las lágrimas, pe

