**LAURA** Llego a la casa sintiéndome agotada. Este día de terapias con Jack ha sido intenso en más de un sentido. Sin pensarlo dos veces, me lanzo sobre la cama, exhalando profundamente, y antes de darme cuenta, los recuerdos de la cercanía con él vuelven a inundar mi mente. Revivo el toque de sus manos, la intensidad de su mirada cuando nuestras miradas se cruzaron. Mi corazón comienza a latir rápido, como si se revelara contra mi voluntad, y siento cómo el calor en mis mejillas va en aumento. — ¿Qué me pasa? —murmuro en voz baja, apenas un susurro—. Parezco una adolescente… enamorada. Me quedo mirando el techo, como si la respuesta estuviera escondida en algún rincón de la habitación, y trato de hacer callar a los latidos desbocados de mi corazón. —No puedes traicionarme así… —le di

