Transcurrieron dos semanas desde que Andrew acompañado por Odette, fueran en búsqueda de respuestas. Respuestas con verdades que, ahora Andrew hubiese preferido no conocer. Lily, la mujer que pensó era su madre, le arruinó su vida todo a causa de sus propios deseos egoístas, sin mencionar que sus verdaderos padres, los cuales no tenía idea quien eran, no podían saber su paradero porque desde hace muchos años le creían muerto. En pocas palabras, parecía ser que el destino le decía a Andrew que el hecho que estuviese vivo en ese momento, era solo mera coincidencia. Aquel pasado, junto con esos momentos felices a los que se aferró durante todo ese tiempo, habían sido una mentira, una farsa creada por una mujer sin escrúpulos. Y ahora, por ser un error en el mundo, él era un individuo sin iden

