Narra Asher. —¿Y qué estudias? — Solo habíamos tenido roces físicos, pero no privados, y estos eran los que se debían de conocer y tocar antes de iniciar una relación, ¿no es así? Yo no sé mucho de estas cosas, pero tampoco soy ignorante. El propósito principal era conocernos, contarnos sobre nosotros, aunque no abarcaríamos todo, eso es imposible, pero el tiempo lo hará. —Arquitectura — me contestó. Asentí. —¿Por qué? — tuve dudas. —Soy muy buena dibujando. Mi sueño desde pequeña era diseñar grandes y bonitas casas. Soy buena con los planos... las maquetas son agotadoras, pero me quedan bellas — sonrió. —Se nota que eres muy buena, no tengo duda de ello con lo disciplinada que eres — no hacía falta que me lo dijera. Se le miraba por encima de la ropa, y claro, su actitud, su

