SIETE

1076 Palabras
Selim Camino de un lado a otro por toda la habitación. Necesito una respuesta ahora, no puedo dejar que ese estúpido Orquedeano obtenga el trono de mi hermano. Me dirijo hacia el nuevo hogar que se ha encontrado. No sé nada de mis hermanos ni de mi querido padre. —Príncipe Selim —volteo para ver a mi fiel sirvienta Luna, una humana. Padre me la obsequió antes de que me fuera del nuevo hogar a explorar el universo. Ella es muy obediente en todo lo que le pido, pero nunca en la vida le pondría una mano encima, ella es mi nueva pareja... Mi destinada. Eso hace que recuerde cómo era mi vida antes de que la enfermedad acabara con nuestras mujeres y niños: la enfermedad se llevó a mi esposa de ese momento, nos casamos porque pensábamos que nos amábamos, pero estábamos totalmente equivocados. Con el tiempo comenzaron los problemas, nunca tuvimos hijos y eso fue un alivio. Pero ahora el tener uno con la humana indefensa, me hace pensar que con el tiempo podría perderla al igual que perdí a mi madre y a mi hermana Petra. —Estamos a punto de llegar a nuestro destino —dice con su voz asustadiza. Al parecer me tiene miedo, pero me habla porque tiene que hacerlo. Como respuesta, solo asiento con la cabeza sin quitarle la vista encima. Hace una pequeña reverencia y se retira. Evangeline Últimamente dormir se me está dando extremadamente bien, pero, ¿qué puedo esperar si estoy cargando a un bebé? Sin embargo, hoy siento una preocupación gigante en mi pecho y no puedo dormir. No le he dicho nada aún a Atlas, ya que tengo miedo que se preocupe demasiado. Intento dormir por quinta vez en toda la noche, pero simplemente el sueño no llega. Decido levantarme despacio para no despertar a Atlas, sé que él está muy cansado con todo esto de que su padre le quiere ceder el trono. Y él, al ser tan terco, no quiere que su subida al trono sea de esta manera. Él me dijo que quiere esperar a que nuestro pequeño hijo o hija nazca. Salgo de la habitación muy despacio para evitar despertarlo. Al dar la vuelta, tropiezo con alguien. Este evita que me caiga para luego ayudarme a enderezar. —¿Quién eres tú, humana? —pregunta un Niburiano que jamás había visto desde que estoy en el palacio. No deja de mirarme con el ceño fruncido—. ¿Por qué rayos salías de los aposentos de mi hermano? —Yo... —suspiro—. Soy la compañera de Atlas. —Sí, claro, y yo soy un unicornio. La puerta detrás de mí se abre, mostrando a un Atlas con cara adormilada. —Vuelve a la cama, Eva —Entro en la habitación sin decir ni una palabra. ¿Ese hombre es un hermano de Atlas? Ya había escuchado que tenía otro hermano además de Warnar, pero nunca pensé conocerlo. Aparece Atlas con expresión de enojo. —No deberías de salir de la habitación a estas horas, Evangeline —Que diga mi nombre completo hace que me dé cuenta lo furioso que está. —De verdad lo siento, pero no podía dormir. Decidí ir por un poco de agua a la cocina, no pensé encontrarme a nadie a estas horas —Miro mis pies totalmente avergonzada. —Está bien, pero prefiero que me despiertes y me digas a dónde vas, te amo tanto que no sabría qué haría si te pasara algo. —Yo también te amo y no sabría qué hacer si algo te pasara también. —¿Sigues con sed? —Asiento—. ¿Hambre? —Me sonrojo y respondo afirmativamente. —Bien, entonces vamos por un poco de comida para ti y mi pequeño. *** —¿Quién era él? —pregunto mirando fijamente a Atlas. Estoy comiendo un pequeño bollo de pan. Aunque tengo mucha hambre, prefiero comer poco en este momento ya que sé que me levantaré más tarde con el apetito abierto. —Mi hermano Selim —gruñe. Parece darle rabia cada vez que habla de él. —¿Por qué estaba en la puerta de tu habitación a esas horas? —Nuestra —vuelve a gruñir, solo sonrío. —Bien, nuestra habitación. —Me dijo que ha descubierto algo y es de mucha importancia, pero luego te vio salir de nuestros aposentos, pensó que estabas robando algo, yo que sé. —Claro, es normal... Nunca nos hemos visto, creo que me parece obvio que desconfiara. —No tenía derecho a alzarte la voz. —Creo que si yo veo a una desconocida salir de tu habitación también le gritaría. —Contigo es totalmente diferente, además no tendré a una desconocida en mi habitación. Solo tú puedes entrar —Su ceño está fruncido. —Lo sé —Me levanto de mi lugar para sentarme en su regazo—. ¿Sabes? Eres una de las mejores cosas que me ha pasado en la vida, príncipe —Le estampo un beso en los labios. —Tú eres lo mejor que me ha pasado, Eva, te amo y no dejaré de amarte nunca. *** Janet y yo no paramos de observar a la nueva chica que acompaña a Selim, nunca la habíamos visto. Por lo que dijo Atlas, su hermano estaba en una expedición para encontrar más planetas habitables para su especie, por lo que ella debió haber ido con él. Cada vez que él la llama, ella se aleja y su voz baja de volumen, creo que le tiene miedo. Aunque, claro, yo también le tengo miedo; tiene una cara mucho más amenazante que sus hermanos. Volteo para ver a Janet, quien solo asiente. Nos acercamos a la chica, y ella, tímidamente, nos da una sonrisita. —Hola, soy Evangeline, es un gusto conocerte. —Y yo soy Janet, un gusto. —Yo... soy Luna —Noto que la timidez es parte de su personalidad. Cuando está a punto de decirnos algo más, es llamada por Selim y se acerca a él, no sin antes regalarnos otra de sus sonrisas. —Creo que Selim no quiere que hablemos con ella —comenta Janet. —Seguramente él nos odia con todo su corazón. —O simplemente no debe entender que somos destinadas de sus hermanos. —Puede ser. Solo esperemos que él este así simplemente porque está estresado y no sea su forma de actuar.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR