Ellas sonríen pero aprovechan que ya tengo la puerta abierta para entrar, yo no sé qué hacer, van directo a la cocina, y comienzan a buscar en los anaqueles, y las gavetas, alimentos para preparar, yo les digo con un poco de pena,
- Hoy es el primer día en el apartamento, no hemos hecho compras, ni nada parecido, no tengo nada para cocinar –
Ellas se miran, sonríen, y una le dice a la otra,
- Voy por las cosas y vengo –
Yo procuro detenerlas,
- De verdad no es necesario, me pueden meter en problemas –
Una de ellas abre la puerta del apartamento y se va, mientras la otra me pregunta,
- ¿En las cajas tienes sartenes, ollas, o algo parecido? –
Yo señalo una que tiene varios instrumentos de cocina nuevos, guardados desde la boda. Ella comienza a abrir, y me habla,
- No te preocupes tanto, aquí no es como en los vecindarios de bajo presupuesto, aquí no hay grandes chismes, pudiéramos tener intimidad entre mi hermana, tú, y yo el día de hoy, y tu esposa nunca se enteraría, aquí los escándalos son silenciosos, así que deja que te ayudemos, ¿Sí? –