Las horas pasaron y finalmente comenzaba el show. Ví muchas mujeres pasar, diferente altura, peso y color. Todas eran preciosas a su manera, alegres y optimistas. Se querían entre sí, como un gran equipo empoderado de chicas. Mike fue diciendo quien era cada una, y me puso en contacto con ellas. Tatiana era la bailarina con más experiencia. Tenía unos 25 años, un cuerpo esbelto y una preciosa sonrisa. Quizás lo tenía todo, mucho más que yo. Era alegre y fumaba a cantidades, no se rendía nunca por lo visto y estaba dispuesta a enseñarme todo de ella. —Chiquita.—Me llamaba. Seguí mis pasos y quedé ante ella. Miraba su rostro ante el espejo y se llenaba dw maquillaje.—Hoy aprenderás desde afuera, solo observando para que veas que es lo que hacemos.—Dijo alegre.—La parte más difícil pa

