Me quedo sentada en una tumbona que yace en la terraza de nuestra habitación de hotel, me he puesto los audífonos y he pasado escuchando la misma canción por horas, "Sweet Dreams" resuena en mi casa por largo tato. No me molesta pues la canción no es triste y mucho menos deprimente, creo que me va muy bien en este momento. El cielo de Newcastle poco a poco ha oscurecido y casi que veo la luna, como desearía que lloviera. Me encanta ver y escuchar la lluvia mientras me como un par de donas o simplemente me bebo un chocolate caliente, me gusta la lluvia porque mientras otros le temen a mí me reconforta, las tormentas me encantan, los truenos y los rayos me hacen sentir en la tierra y me alientan, me animan de alguna manera a no tener miedo. Soy rara... pero no importa. Llevo horas pens

