A mi parecer los humanos son la especie más cruel y salvaje de toda la creación. -No, otra vez.- me dice con voz serena. -Debo obedecer a mi padre en todo lo que él me encomiende porque él es el único que me ama en este mundo y sin mí su mundo se derrumbaría.- digo a punto de llorar. Mi pequeño hermano se trata de acercar pero Symonne le pide que se aleje. –Ojala mueras pronto...- gruño suave entre dientes. -¡Te escuche!- grita molesto. Le vuelvo a ver. Siempre a mí, es que debería de pensar en las consecuencias de mis actos y por lo menos tener la dignidad de arrepentirme después. –Otros cincuenta abdominales y puedes irte, tenemos que ir a cenar.- me dice con voz seria. Bien. lo hice cabrear pero ¿Qué importa? No debería de tratarme de esta manera cuando me ha hecho venir aquí co

