Lisa. - Explícame, qué estabas haciendo en el bosque. – pregunté, removiendo azúcar en el té con una cuchara y básicamente no miré a Igor. Así me parecía que todo era igual, que conmigo estaba el leñador de siempre, y no el hombre al que vi por primera vez en mi vida. - Tuve estrés causado por un exceso del trabajo. Hasta tal punto que estaba dispuesto a comerme a todos y cada uno de mis empleados. El médico me aconsejó cambiar el tipo de actividad, cambiar el aire, descansar. Le alquilé una casa a un verdadero guardabosques, el alquiler incluía una cabra, unas gallinas y un perro, una motosierra y todo lo demás. - Porque no Irías a un balneario o una costa cálida y descansarías mejor. - Todo esto era una tontería, necesitaba algo más radical para llegar hasta los huesos. - ¿Es por es

