Lisa. Corrí hacia la salida de este castillo de mentiras y traiciones. Todo dentro estaba burbujeando, hirviendo, ardiendo. En mi cabeza no cabía entendimiento, ¿cómo era posible? ¡No podía ser un neandertal barbudo, y como por arte de magia, convertirse en un hombre de negocios respetable, a quien incluso temía mi jefe! Simplemente decidió gastarme una broma. Aunque ... siempre pensé que para ser un guardabosques normal y corriente era demasiado culto, demasiado inteligente, demasiado educado, y esto a pesar de que no encontré ni un solo libro en su choza. ¿Qué estaba pasando? De repente en mi boca sentí algo tan amargo que quería escupirlo. Y las náuseas me subieron a la garganta, provocando espasmos en el estómago. Cerré la boca con la mano y entre corriendo en primer baño que encon

