Dirigiéndose esta vez al escritorio de su pareja, Asher se sentó en el cómodo asiento acolchado de cuero. Observando su teléfono tan pronto como este sonó en una llamada, contestó al ver el nombre de Maison en la pantalla, ansioso por contarle sobre su llamada con su abuela. —Quiero invadir tu casa —anunció Theron. —Gracioso, no sabía que habías cambiado la voz, Maison —indicó divertido. —Hablo en serio. —Y yo. —No es porque realmente quiera hacerlo, es por Sonrisitas —explicó el lobo alfa. —¿Qué sucede con Maison? —indagó sintiéndose algo curioso. —Está preocupado por ti, pero Caden no quiere que se encuentren —explicó. —Caden no quiere perderme de vista, esto de que una persona se metiera en nuestra casa no le dejó muy feliz —explicó. —Por eso quiero invadir tu casa, de esa form

