Una larga ducha minuciosa y un estómago lleno, fue todo lo que Caden necesitó hacer antes de que su cantante cayera dormido, completamente agotado con toda la actividad que tuvo por veinticuatro horas consecutivas. Por más que Asher argumentó que cuidó de su cuerpo y le dio el tiempo necesario para recuperarse, el hombre lobo conocía mejor que nadie la intensidad de su ciclo de calor, razón por la cual se preocupó tanto por su pareja. Aunque todo había salido mejor de lo esperado, aun así, Asher tenía muchas energías que recuperar, por lo que una vez volvieran a casa, Caden se tomaría el tiempo de reorganizar las agendas de ambos, cosa de que pudiera cuidar de su chico correctamente. Observando el rostro acurrucado sobre su pecho, el hombre lobo movió cuidadosamente el cuerpecito de su

