Apagando el motor tras estacionarse frente a su empresa de seguridad luego de haber ido a la agencia de Asher por su computadora y tablet, Caden contempló por el espejo retrovisor todos los documentos que había encontrado en el despacho de Williams y que este dejó olvidadas ante su presura por tomar otras cosas de valor de la casa antes de que los hombres que contrató para que le ayudaran a limpiar, lo echaran. Realmente, el hombre lobo aún no había observado cada documento que encontró y guardó en aquellas cajas, pero los que sí se tomó su tiempo para revisar, descubrió cosas interesantes y otras, no tanto. Que el nombre de su pareja estuviera escrito en la mayoría, por no decir todos ellos, no le dio una buena sensación a Caden. Por supuesto, que si Williams estaba involucrado en ello,

