BODAS DE CONFESIONES

1020 Palabras
Fue un alivio que mi prometido fuera ni más ni menos que Romeo. ¿Para qué tanto misterio? Estaba molesta con mis padres y por supuesto que con mis suegros. Que mi futuro esposo fuera Romeo era lo mejor que podía sucederme después de tanto caos en mi vida. La ceremonia no fue sobria porque los dos estábamos felices de que estaríamos juntos sin pelear con nuestras familias, “un pendiente menos” y mi mente no dejaba de agradecer a mi mamá en ese momento que Romeo y yo pudiésemos estar juntos. Después de firmar papeles, documentos, y mil cosas, incluyendo nuestra acta de matrimonio, nos sacaron de allí en un helicóptero. Jamás en mi vida creí que mi vida era como la de la chica rica de las películas, solo faltaba que mi madre estuviera viva, y mi hermano perdido por ahí con algún sicópata atentando contra nuestra vida, pero esto era la vida real, no una película con villanos perversos. Aterrizamos en el helipuerto del corporativo de la empresa y después de una conferencia de prensa donde Romeo y yo anunciamos nuestra unión, volamos a Miami, quisiera decirles que nuestra noche de bodas fue romántica y todo eso, pero ni Romeo ni yo estábamos de humor para ello, teníamos mucho trabajo, cosas que resolver. Estuvimos en una hermosa casa de seguridad con una hermosa vista al mar, unos días después nos confirmaron que debíamos viajar a México para encontrarnos con mi padre y cual fue nuestra sorpresa que Fabrizzio también nos esperaba ahí. —Chicos— dijo Fabrizzio —, sabemos que están sorprendidos, pero todo esto ha sido planeado. —Papá, no tengo ningún inconveniente de que Jul sea mi esposa, al contrario, nos han facilitado las cosas. —Precisamente por eso buscamos la manera de que se conocieran. —¿Qué quieres decir? —Si fue una casualidad que se conocieran en Inglaterra, pero el resto, incluso la boda de Marina, todo fue planeado para que pasaran tiempo juntos. Romeo y yo nos observamos con sorpresa y complicidad, sentí mis mejillas enrojecerse y él me tomó de la mano. —Hay algo que deben saber, sobre sus madres... Desde hace quince años, tenemos un equipo de seguridad buscando información sobre lo que ocurrió aquella noche. Adalberto y yo despertamos en un hospital, la tripulación del barco que rentamos... los encontraron drogados y su madres nunca fueron localizadas. Por varios días buscaron sus cuerpos en las orillas de mar, pistas de que pudo haber pasado. Esto fue un plan maquiavélico, totalmente elaborado de alguien que pretendía hacernos mucho daño y lo consiguió. Sin embargo, las amenazas han vuelto, aquella vez no teníamos idea, solo atacaron. Ahora todo indica que desean destruirnos en todo. —¿Hay sospechosos? —Sí, una mujer: Josephine Morgan. —Mi exnovia… —dijo mi padre. Ese día me enteré de que mi padre se casó por contrato, pero se enamoró de mi madre, mientras su exnovia, al enterarse que no se divorciaría, lo amenazó con vengarse y al parecer ella era la principal sospechosa. —Nuestros investigadoras encontraron pruebas de que Josephine pagó a unos agentes israelitas para infiltrarse en la tripulación. Dieron con el paradero de estos tipos, uno de ellos Eitan Ben Amir está detenido en una cárcel de máxima seguridad por actos terroristas y crimen organizado, el otro, Yosef Malka, que está desaparecido desde hace poco más de diez años. —Papá, mamá estaba embarazada ¿es correcto? Mi padre cerró los ojos y unas lágrimas corrieron por sus mejillas. Mi corazón se detuvo, nunca lo había visto así. —Eso es un dolor que hace más grande su pérdida. El no saber que fue de ellas y tu hermano, es una incertidumbre que me persigue y me perseguirá por siempre. Lo abracé, papá y yo nunca vivimos ese duelo juntos, el trató de protegerme, aunque no del modo que yo hubiera querido, solo pensó en que yo estuviera bien. Aquella noche, nos platicaron sus planes. Si algo teníamos claro es que el comandante Abramov, un exmilitar israelí trabajaba como investigador privado con ellos desde entonces. —El punto es que, encontraron en Israel a un hombre, que vive en Dubai, con bajo perfil y su descripción coincide. Abramov y su equipo irá a interrogarlo la próxima semana. Es probable que a cambio de protección pueda darnos información. —¿Vive solo? —Eso creemos. Aquellos días, antes de la misión de Abramov me parecieron eternos, aunque en la ciudad, nadie parecía estar espiándonos, por lo que pudimos tener un poco de vida como recién casados. Aquella noche, recibimos una llamada desde Italia. —Chul, soy Marina, ¡te casaste con Romeo! —Ya te enteraste… —Pues han dado una conferencia de prensa, que esperabas tía. ¿Estáis feliz? —Lo estamos, aunque las circunstancias no son las mejores, pero saldremos de este lío Marina, espero que nos veamos pronto. —Pues te llamo por eso. Por seguridad, mi suegro y mi abuela han decidido que nos vayamos a México, creo que de momento a una ciudad que se llama Guadalajara y después a Puerto Vallarta. —Claro, es un lugar lindo, aunque hace años que no lo visito. —Pues tal vez deberían darse una vuelta, al final, todos estamos trabajando desde casa. —Se lo diré a Romeo. —Él ya lo sabe tonta, Chuly ¿en qué planeta estáis? Reímos, me sentó bien hablar con Marina, y ya que mi padre se encontraba mejor de salud, volamos a Puerto Vallarta, un par de villas en una montaña, rodeadas de naturaleza y una vista increíble al mar, teníamos playa privada y todo. Constantino había cargado con todo un ejército de seguridad y estuvimos en nuestras jaulas de oro, esperando indicaciones para dar el siguiente paso. MIENTRAS TANTO EN ESTAMBUL… —Mamá, estoy listo. Mañana sale en internet el video donde cuento tu historia de amor con mi padre y todo el mundo sabrá que tiene un hijo ilegítimo y que exijo me reconozca. —Así es hijo, es hora de cobrar lo que te debe…
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