SAL Y PIMIENTA

1170 Palabras

Julieta Nos encontrábamos en un bucle infinito. No teníamos manera de salir de un problema sin entrar a otro. Un día, sin ganas de levantarme, Romeo me dijo que ese fin de semana, pasara lo que pasara, nos marcharíamos con Marina y Constantino a un sitio alejado y seguro, para pasar un rato relajado y tranquilo. Con aquel argumento, me levanté para ir a la oficina temerosa de que algo no estuviera bien. —Julieta, las cuentas están congeladas. Tenemos problemas. Congeladas, cuentas congeladas. Eso fue un golpe muy fuerte. Mi papá y su empresa tenía una demanada por fraude. Eso es cárcel. Mi corazón ya no tenía manera de resistir un susto más. —Esto debe ser una broma ¿no? —No, tu padre está volando a México ahora mismo, con tu madre.—Dijo mi suegra. —¿Por qué no me avisaron? —Porque

Grandes historias comienzan aquí

Escanee el código QR para descargar y leer innumerables historias gratis y libros actualizados a diario

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR