― ¡UN CERDITO SE FUE A LA MAR!
― ¡Y LOS OTROS CERDITOS COMENZARON A PREGUNTAR!
―Jimin―cantaba Taehyung― ¿dónde está el cerdito?
― ¿Quién yo? no lo sé ¡el cerdito a Jin le contó! ―agitaba los brazos mientras cantaba y señaló a Jin.
― ¡El cerdito a Jin le dijo que se iba a la mar! ―cantaron todos en coro, excepto Yoongi, quien no entendía nada ese canto que habían comenzado todos, los menores les habían explicado para que pudiesen cantar con ellos, pero Yoongi no captaba.
― ¿Quién yo? no lo sé, el cerdito a Yoongi hyung le contó―canturreó mientras se levantaba del asiento del auto y señalaba a Yoongi.
― ¡El cerdito a Yoongi le dijo que se iba a la mar! ―Yoongi se quedó callado, todos esperaban que el siguiera la canción, pero no recordaba lo que seguía y también le daba pena.
―Hyung ¿le dijo el cerdito? ―susurró Jimin acercándose a Yoongi, quien apretó el timón por lo adorable que había sonado el menor.
Nadie podía seguir la canción porque Yoongi no decía si el cerdito le había contado o no, así que todos esperaban que Jimin le soplara lo que seguía.
― ¿Quién yo? no lo sé, el cerdito le contó y tú dices un nombre―le susurró cantando y Yoongi chilló internamente por el ataque de diabetes que le dio.
― ¿Quién yo? no lo sé, el cerdito le contó... al gigante destructor―todos rieron por el apodo que Yoongi le puso a Namjoon y siguieron con la canción.
El ambiente estaba ligero porque su madre y Kimbu iban en otro auto, así que las canciones eran alegres por lo mismo, sólo que les daba tristeza que su madre no estuviera ya que normalmente ella canta con ellos.
Faltaba muy poco para llegar y todos estaban emocionados por pasar la navidad allá. Jungkook y Yugyeom cantaban y festejaban con ellos, sus padres les permitieron pasar la navidad allá, con la condición de que volvieran antes de la graduación y que pasaran año nuevo con ellos.
Jimin aún estaba pensativo por lo que había escuchado de su madre con Yoongi, no sabía si decirles a sus hermanos. Había creado la teoría de que tal vez Kimbu no sea tan malo.
―Hyung ¿debemos contarles a los chicos lo que escuchamos? ―le habló a Yoongi mientras revisaba la hora en su celular.
―Yo creo que sí, no es de confiarse tan rápido, pero al menos escuchamos que él no sabía del cambio en tu madre―gracias al bullicio de atrás nadie los escuchaba, así que podían hablar un poco más alto.
―Chicos...―ninguno de los chicos se cayó y siguieron gritando. ― ¡CHICOS! ―y nadie hizo caso de nuevo.
―Hagamos esto, siempre quise hacerlo. Tú sólo grita "vamos a chocar" cuando yo empiece ―Jimin asintió y Yoongi comenzó a mover rápidamente el volante a los lados, agitando el auto con frenesí.
― ¡VAMOS A CHOCAAAAAAR! ―gritó con desesperación y todos comenzaron a gritar con temor y desesperación.
―A LA MIERDA―gritó Taehyung y comenzó a llorar de desesperación.
Yoongi y Jimin comenzaron a reír como locos y dejó de mover el timón como loco, los chicos de atrás los miraban con ojos asesinos y rostros pálidos, pensaban que iban a morir.
―Por la madre, me tire un gas por eso―se quejó Taehyung.
¿Recuerdan cuando contaron que los pedos de Tae son mortales?
―PUTO ASCO―gritó Yugyeom tapándose la nariz y prestándole su suéter a Jungkook para que se tapara la nariz.
―UGH―se escucharon arcadas provenientes de Jin y Namjoon, ambos estaban pálidos y perecía que en cualquier momento vomitarían todo el auto.
―Hyung acelera, no quiero que vomiten ambos―Yoongi aplastó el acelerador y subieron la velocidad, llegando 5 minutos antes de lo planeado.
Cuando llegaron todos se bajaron con desesperación y tomaron profundas respiraciones de aire limpio.
― ¡Aire limpio! ―gritó Hoseok y se lanzó al suelo, abrazándose a sí mismo con cara de sufrimiento.
― ¿Qué comiste? huele como si te hubieses tragado un gato muerto con leche cortada―se quejó Yoongi y ayudó a Jimin a bajar.
―Sólo comí un tamal y ya, mis gases huelen sí de naturaleza―sonrió argulloso por su táctica de defensa natural.
Abrieron la cajuela y sacaron las maletas de cada uno. Los guardaespaldas se asombraron por ver la hermosa casita, no era tan ostentosa ni demasiado exagerada, era muy bonita y acogedora.
―Hyungs, en esta casa no tenemos tantos cuartos, así que vamos a tener que compartir―Jin habló y acomodó su maleta en la puerta, antes de abrir.
Jin abrió y los mayores quedaron más sorprendidos por la hermosa casa, los menores se veían en desafío mientras tomaban con fuerza sus maletas.
―Oh no―dijeron Jungkook y Yugyeom al ver aquello.
―Tienen que llevar a su hyung, sino no cuenta―dijo el alto y abrazó a su novio con una sonrisa por la batalla que se creará.
Jimin corrió y tomó la mano de Yoongi, asustando al mayor, pero siguiéndolo a paso apresurado. Los otros al ver aquello hicieron lo mismo, sólo que por la velocidad de Jimin ellos iban en desventaja.
Taehyung adelantó a Jin y estaba cerca de llegar a la puerta, pero Jimin aceleró el paso y abrió la puerta de golpe, lanzándose a la cama King.
― ¡Llegamos es nuestra chu chu! ―Tae se detuvo y soltó la mano de Hoseok mientras bufaba, Jimin había dicho las palabras claves para quedarse con la habitación.
Yoongi estaba jadeando por la repentina carrera, no entendía cuál era el punto.
― ¿Qué pasó? espero que haya valido la pena la carrera donde casi pierdo mi brazo―Jimin sonrió de forma inocente y tomó el brazo de Yoongi, viendo el moratón que tenía en su muñeca. La acarició y le sonrió de forma dulce, esperando que no se moleste.
―Es que este cuarto es de los únicos dos que tiene esta hermosa vista y el otro es de mamá―Jimin miró hacia atrás, el ventanal era inmenso y daba una hermosa vista al mar, Yoongi se quedó impresionado por la hermosa vista del lugar, de verdad era precioso.
―Bueno, es verdad―se quitó su maleta del hombro y la dejó en el suelo, le sonrió a Jimin y este le correspondió.
―Ven, guardemos la ropa―susurró con una sonrisa de dientes blancos, hechizando a Jimin.
En su casa de playa de Seúl se quedaban a veces sus familiares y lo que notaron es que una de sus tías había dejado decorado para navidad, todo estaba precioso y de colores típicos de navidad.
Cuando terminaron de guardar sus cosas en el closet de las habitaciones bajaron con sus trajes de baño de bajo de sus ropas, por el momento iban a ir a la piscina y después de almorzar irían a ver el mar.
Se quitaron la ropa frente la piscina y quedaron en trajes de baño, Jimin fue el primero de lanzarse y Yogurt ladró feliz, también quería meterse. Luego le siguió Tae y Jin, saltando juntos a la piscina y riendo cuando alzaron la cabeza del agua.
― ¡Hyungs, vengan! ―gritó Jimin para que entraran, los tres mayores llevaban short y una camisa de algodón, ya que les daba vergüenza.
Ni siquiera se detuvieron a ver dónde estaba su madre o Kimbu, estaban demasiado felices como para preocuparse por ello.
San se asomó por la ventana de la casa y vio a sus hijos divertirse con los guardaespaldas, sin siquiera recordarse de ella.
― ¿Por qué no vas con ellos? ―le preguntó el adulto, dejando su maleta en el suelo con el ceño fruncido.
―No te dejaré aquí, ellos están bien.
―Yo también estoy bien, puedes ir, yo iré a guardar la ropa―tomó ambas maletas y comenzó a alejarse.
―No, no―lo siguió―voy contigo.
Kimbu negó con la cabeza, trataría de acercarse a los chicos.