22

3914 Palabras
― ¡Navidad, navidad, santa es un cabrón! ¡no me trajo a...! ― ¡Taehyung cállate! ―gritaron todos en coro, no les importaba si el chico cantaba esa canción que escuchó en f*******:, pero estaban hartos de que la gritara y repitiera lo mismo veinte mil veces. ―No me trajo mi chaqueta Gucci ni mi Hot Wheels―susurró el final de la canción para que no le gritaran de nuevo, aunque lograron escuchar y todos bufaron cansados. ―Santa ni siquiera existe―dijo Hoseok tomando un sorbo de su chocolate caliente. Jin y Jimin abrieron los ojos en grande y vieron a Hoseok con rostros pálidos, negando con manos y cabezas a que este siguiera hablando. Los mayores estaban a punto de preguntar cuando Taehyung bufó en alto, indignado con la sociedad. ― ¡Yo sé que sí! o algo así... ¡pero sólo me quieren engañar para que no baje a buscarlo por las noches! ―se quejó indignado, pero no lo hacía como si fuera una broma, de verdad se veía molesto por que Hoseok dijera que santa no existe, dejando en shock mental a los mayores. Jimin vio a Jin por unos segundos mientras ideaban un plan en silencio. ―TaeTae―se levantó Jimin del sofá y tomó la mano del chico, mientras este se reusaba a darla. ―acompáñame ¿sí? Taehyung lo miró con rostro serio, de verdad se sentía incómodo, pero no quería irse y que Jin les explicara a los guardaespaldas que era un niñito que aún creía en algún tipo de Santa, normalmente la gente se burlaba y por ello sólo sus hermanos y madre lo saben. Jimin al ver que su hermano no se levantaría del lugar se agachó y le susurró en el oído. ―Te contaré lo que estoy comenzando a sentir por Yoongi hyung. Y eso hizo que Taehyung se levantara del sofá como un resorte de colchón viejo y llevó a su hermano a su habitación, corriendo. Cuando los menores se fueron de la sala Jin suspiró y miró a sus mayores con cara de reproche. ―No se burlen de él, realmente cree que alguien deja los regalos, es algo que desde niño le ha costado asimilar. Una vez cuando era pequeño y papá vivía Taehyung quiso bajar a ver a santa y papá siempre usaba un disfraz por si hacíamos eso, Tae lo vio y cree en él. Mamá nos dijo que era papá cuando el murió y ya no había regalos en el árbol, pero Taehyunie no quiso creer.  Flashback: Su plan tenía que funcionar, su reloj de galletas le indicaba que eran justo las 12 y según leyó en el cuento de la biblioteca que esa era la hora en la que Santa entraba a la casa y dejaba los regalos para los niños buenos y obedientes. Se bajó de la cama con algo de dificultad y tomó la linterna que su madre le dejaba para dormir cómodamente, había dejado las galletas listas, la carta y todos estaban dormidos en casa. Abrió la puerta y se acercó al barandal de las escaleras, bajó dos gradas y miró por los espacios. ¡Santa está ahí, lo veo! Pensó con emoción y sus manitos comenzaron a temblar, debía controlarse si no quería que santa le viese todo sudado. Bajó unas cuantas gradas más, pero cuando bajo otra se le cayó la lámpara e hizo ruido, llamando la atención de Santa. Tae estaba nervioso, el abuelito le miraba con una sonrisilla dejando los regalos debajo del árbol. ― ¿No deberías estar durmiendo, pequeño? ―susurró "Santa" mientras se acercaba a Tae, ayudándolo a bajar el último escalón. ―Y-yo, quería conocerlo señor Santa―hizo una reverencia lo más bajo que pudo, mostrando el enorme respeto que le tenía al viejo de los regalos. ―Oh, sé que eres un chico muy bueno y obediente ¿cierto? ―Taehyung tembló y jugó con sus piecitos de la emoción, Santa había visto cuando le devolvió el papel de envoltura que se le había "caído" a una señora. ―S-sí, pero no olvides a mis hermanos―habló torpe cuando Santa le acarició el cabello. Era un pequeño, sin embargo, era muy inteligente y tenía un vocabulario muy amplio para su edad. ―Claro que no, todos ustedes son unos hijos hermosos y eso tus padres lo saben muy bien, ahora es tiempo de ir a dormir ¿sí? Taehyung durmió totalmente feliz ese día, Santa había dicho que eran buenos hijos. Actualidad: ― ¡PAVO! ― ¡NO, CERDO! ― ¡PAVOOOOOO! ― ¡CERDOOOOO! ― ¿Gallina? Había una pequeña pelea en la cocina de qué sería el plato principal en la cena navideña, Jimin quería cambiar la rutina de comer pavo en navidad y probar el comer cerdo, en cambio Taehyung amaba el pavo y no quería cambiarlo. Y Jin solamente esperaba que le dijeran qué diablos tenía que cocinar. ― ¿Y si hacen pavo y cerdo? un poco de ambos―se entrometió Namjoon, todos lo miraron con cara de confusión, como que si fuera una idea de locos. Pasaron largos segundos hasta que Jin levantó la cabeza, con una idea brillante. ― ¿Y si hacemos un poco de ambos? ―todos abrieron los ojos con admiración y celebraron. ―Sí, cómo no se nos ocurrió antes―dijo Namjoon con ironía y los menores rieron en alto corriendo a abrazar a Namjoon. Cuando se separaron Jin se puso serio y tomó con fuerza las muñecas de sus hermanos, haciendo que ambos se sobresaltaran. ―Uno tiene que ayudarme a cocinar y lo saben... ― ¡Yo lo hice el año pasado y me quemé el pie por hacerlo! ―se salvó Jimin mientras sonreía de punta a punta. ―Es verdad, eres libre―Jin lo soltó y Jimin corrió hacia Yoongi, ocultándose detrás de él al ver el ceño fruncido de Taehyung. ―Y tú te reíste el año pasado del mandil que usó Jimin de "El mejor Ho Ho de la cocina" es tu turno de usarlo. ― ¡Todo menos ese mandil, le hice memes a Jimin por semanas! ―Jimin abrazó la espalda de Yoongi y comenzó a reír cuando vio que Jin se daba la vuelta y sacaba una tela doblada en una bolsita transparente. Jin sacó la tela de la bolsita y la extendió, dejando ver otro mandil de cocina rojo con verde y bordes dorados, en letras blancas decía. "Trabajando con la receta de mamá Claus en el taller" Todos comenzaron a reír cuando Jin se lo colocó y agitó los cascabeles que llevaba en la parte de abajo. Cuando comenzaron manos a la obra con la comida San y Kimbu bajaron los escalones, habían dormido hasta tarde y a penas bajan. El hombre vio que dos de los chicos estaban en la cocina y a los demás no los veía, probablemente estuviesen afuera. Se limpió el sudor de sus manos en sus pantalones y entró a la cocina. ―Buenas tardes, chicos―saludó y fue totalmente ignorado por los menores, carraspeó y miró a los lados. ― ¿qué están haciendo? Jin suspiró y se resignó cuando supo que el mayor no se iría hasta entablar una conversación con ellos, así que dejó de lado su molestia hacia él y le contestó con poca gana. ―Pavo y cerdo para la cena de hoy―siguió preparando la salsa que acompañaría al cerdo y vio de reojo que el adulto se había sentado en una de las banquillas. ―Esa salsa huele muy bien ¿has ido a clase de cocina? ―Taehyung bufó y dio la vuelta, sinceramente no le gustaba ser amable con las personas que le desagradaban. ― ¿Qué necesita hyung? nunca hemos hablado y ahora viene como si fuésemos amigos―frunció el ceño y se confundió al ver el rostro apenado del mayor, realmente apenado. ―Y-yo la verdad quiero entenderme con ustedes, no entiendo por qué me odian si no les he hecho nada―se cruzó de brazos, pero sin lucir prepotente, sino como si estuviese nervioso. ―Desde su llegada nuestra madre no es la misma, nos descuida, se olvida de nuestra existencia e incluso pasa días sin estar en casa. Todo por usted―Taehyung apretó los puños e intentó no golpear a alguien, debía mostrarse fuerte. Namjoon al escuchar detrás de la puerta entró sin pedir permiso alguno y se colocó en medio de ambos chicos, no sabía qué hacía el hombre ahí, pero tenía que defender a los chicos por cualquier cosa. Kimbu vio a Namjoon por unos segundos, se le hacía molesta su presencia por no tener ni idea de qué hacían esos chicos ahí. ― ¿Podrías salir? estamos hablando―le pidió al moreno, sin embargo, este no se inmutó y siguió con las manos detrás de su espalda y la mirada seria y fija en él. ―Los únicos que pueden darme ordenes son los chicos y la señora Kim, nadie más. Choi Kimbu abrió los ojos, pero comprendió a la perfección que en esa casa era visto como un intruso, también había alcanzado a escuchar algunos de los insultos que los menores soltaban hacia él, como viejo... viejo y algo que no recordaba. ―Está bien, no te enojes―exhaló profundo y se acomodó en el banquillo, de verdad no quería sentirse como un intruso en esa casa, no se consideraba una mala persona. ―sólo quería decirles que no soy una mala persona, yo no le he dicho a su madre que sea diferente con ustedes ni mucho más, ella es una adulta independiente y consciente de lo que hace. Los menores dejaron de su actividad culinaria y se miraron entre sí, estando todo en silencio hasta que escucharon el banquillo donde Kimbu estaba moverse y luego de unos pasos la puerta cerrándose. Jin suspiró y se quitó los guantes de plástico que estaba usando, restregándose las manos sobre su rostro mientas bufaba. ―No le estás creyendo ¿verdad? ―le miró serio el pelirrojo quitándose los guantes también. ―Tiene un punto Tae, nunca le hemos dejado hablarnos y aun así le lanzábamos al fuego a diario―se rio un poco, no se tomaba el asunto con tanta seriedad porque no la ameritaba, sólo era una confusión. ―Bueno, sabes que no me dejo llevar tan fácil como tú. Jin frunció el ceño y miró a Taehyung con reproche, no era el momento para pelear por eso y mucho menos cuando tienen que terminar la cena. ―Cambia esa actitud o reemplazaré el regalo que tengo para ti por una caca de Yogurt y sabes bien que lo haré―Tae abrió los ojos como platos y volvió a colocarse los guantes. ―Oh, por eso hay tantos regalos en el árbol―entendió Namjoon, había visto muchos y estaba sorprendido, pero no se imaginó que hacían un intercambio entre ellos. ―Sí, también hay unos para ustedes―Jin sonrió con ojos pequeños y cachetitos inflados en dirección a Namjoon, haciendo que este se sonrojara. Oh mierda, no tenemos ni un regalo para ellos. Namjoon hizo una reverencia y caminó rápidamente, tratando de disimular. Cuando cerró la puerta comenzó a correr con las manos atrás, entrando en pánico. ― ¡CHICOOOS! ―corrió al pequeño patio trasero de la casa y vio a Yoongi con Jimin y Hoseok, jugando cartas en la mesa de afuera. ―CHI-AHHH, Jiminie. El menor pelirosa se asustó al ver a su hyung tan asustado y sudando, los mayores le vieron con miradas de duda y él sólo levantó los hombros. ―Mh, chicos, necesito que vengan un momento y tú Jiminie espera aquí ¿sí? ya vendrán―no les dejó el si quiera pensarlo y tomó a sus amigos de las muñecas, arrastrándolos a la puerta principal de la casa. ― ¿Qué demonios pasa? ―se quejó Yoongi, quitando de forma brusca su mano del agarre de Namjoon. ―Ah, pero cuando Jimin te lleva corriendo no le dices groserías―el mayor se quejó y dejó de prestarle atención. ―Los chicos nos compraron regalos y nosotros no tenemos nada que darles ¡tenemos que ir a comprar algo! ― ¡Centellas, es verdad! ―exclamó Hoseok, haciendo que sus dos amigos le miraran con rostros confusos. ― ¿Qué mierdas con las centellas? no dirás recórcholis luego... ―Repámpanos... ―Chispitas. ―Torbellinos. ―Patelitos... ― ¡YA! Vamos al punto de todo, tenemos que ir al centro comercial más cercano a por los regalos de los chicos ¿ya? ―YA. Cuando por fin pudieron hablar "seriamente" sobre el asunto tomaron las llaves del automóvil y sin avisarle a nadie salieron, el centro comercial más cercano estaba a 45 minutos aproximadamente, sin contar lo lleno que este estaría. Un s******o. Mientras tanto Jimin contaba las cartas que tenía en su baraja, esperando a que sus hyungs volvieran. ••• ― ¡Yo lo vi primero, no sea ladrona! ―Hoseok luchaba contra una señora por unos tennis PUMA que eran exclusivos, él los había tomado primero y esa mujer estirada se los quiso quitar de las manos. ― ¡Mi hijo lo quiere y si él lo quiere LO VA A TENER! ―gritó mientras golpeaba al pelirrojo con su bolso y este la evitaba con su mano. ― ¡Quítese vieja piruja! ―gritó y cuando pudo esquivar el golpe del bolso corrió hacia la caja registradora, aliviándose de que justo cuando llegó habían abierto una de las cajas que estaban cerradas. Mientras tanto Yoongi estaba en la zona de niños, no es porque pensara que Jimin es infantil, pero se había dado cuenta al entrar a su habitación que al chico le gustaban las cosas adorables, cosas lindas como él. Conocía un dato importante que podía ayudarle con la búsqueda de su regalo, así que sería un punto importante a la hora de elegir. ― ¿Necesitas ayuda? ―se acercó una chica bajita con pelo azul y lentes cuadrados. ―Mh, quiero comprarle algo a un chico, a él le gustan esas cosas kawaii y así, pero no sé que darle―la chica acarició su barbilla y comenzó a pensar, había muchas cosas que escoger y por el traje que el cliente llevaba se notaba que el dinero no era un problema. ― ¿A tu chico le da miedo la oscuridad o simplemente le gustan las cosas brillantes? ―preguntó la chica intuyendo que buscaba algo para su novio, ya que se le veía realmente preocupado por encontrar el mejor regalo. "Esta chica es una clase de bruja" ―pensó cuando adivinó que a Jimin le daba miedo la oscuridad. ―Sí, le da miedo y prefiere dormir con una luz ligera. La chica sonrió y sacó una caja en donde se presentaban unos muñequitos extraños con luz, tenían una carita y mofletes sonrojados. ―Hay de diferentes colores y tamaños, son 6 colores diferentes y puedes variar los colores, se venden por separado para que puedas elegir, pero si llevas todos se te da un precio especial y los envolvemos de forma en que sea una caja normal. La chica convenció a Yoongi y trató de combinar bien los tamaños, para que fueran equitativos, y eligió el más grande del color favorito de Jimin, amarillo. Por otro lado, Namjoon estaba ya en la caja, pero no era por haber elegido el regalo. La historia fue así. Había visto un juego de cuchillos perfectos para Jin, eran profesionales y sabía que el mayor iría a estudiar gastronomía en la universidad, así que pensó que era un buen regalo, pero cuando llegó a la zona de los estuches especiales un niño corrió frente a él e hizo que se tambaleara hacia atrás... Donde estaba el estante de las copas de vidrio. Se cayeron dos copas italianas y a pesar de estar en una caja con espuma protectora, ambas copas se habían quebrado en muchos pedacitos y ahora estaba pagándolas. ―Oye, puedo ayudarte a encontrar lo que necesitas, sólo que es mejor que te alejes un poco de la zona de vidrios―se acercó un chico que trabajaba en la tienda como practicante, él había visto todo lo que pasó y se sintió enternecido por el mayor. ―Muchas gracias, de verdad soy torpe con estas cosas―señaló una de sus manos con vendaje, intentó levantar los vidrios rotos con su mano. El chico le explicó cual estuche era más completo en el uso de universidad, sin embargo, Namjoon no entendía la diferencia de filos y cuchillas, pero asintió como si entendiera a la perfección, como hacía en clase de matemáticas. Cuando el chico terminó de decir por qué el último paquete era mejor que los demás Namjoon dejó de pensar si su madre se había dado cuenta que rompió su plancha de pelo antes de irse de casa, ya que no le ha dicho nada de ello. ― ¿Entonces llevas este? ―rio bajito al ver al mayor agitar la cabeza para volver a la realidad. ―Sí, ese está perfecto―intentó tomar uno de los cuchillos de prueba, pero este se le resbaló de la mano y justo antes de que llegase al suelo logró atraparlo, por suerte fue del mango esa vez. ―Sí, yo lo llevo a la caja registradora y lo envolveré muy bien para que lo lleves. Habían acordado el reunirse junto a la fuente del centro comercial al terminar, el primero en llegar había sido Yoongi, se sentó en la banca y sacó su celular, viendo que tenía 4 mensajes. Jiminie Yoongi hyung :( Si iba a salir me hubiese avisado, me quedé 20 minutos esperando (⊙‿⊙✿) Ni siquiera Yogurt quiso hacerme compañía por el viento que hace. (. ゚ー゚) Lo siento mucho Minie, tuvimos que salir rápido y se me olvidó el decirte. Hyung te lo compensará, lo prometo. Eso espero Hyungie●﹏● Estaba a punto de contestar cuando una bolita de servilleta le cayó en la cara, Hoseok y Namjoon venían juntos y con café helado en sus manos, le entregaron el suyo. ― ¡Vámonos! ••• La cena estaba en la mesa y los chicos disfrutaban de ella, de verdad estaban sorprendidos del talento culinario de Jin y claro la ayuda de los menores, ya que Jimin había ido a ayudar al final por al aburrimiento. ―Está delicioso―opinó Namjoon y miró a Jin con una sonrisa pequeña y hoyuelos. ―Nos alegra que les guste. Jin estaba sentado al lado de Namjoon y vio que este tenía la mejilla llena de salsa, así que tomó una servilleta y con cuidado de no sobresaltarlo le limpió los restos, haciendo lo mismo con la comisura de sus labios. ―Mh, gracias―tembló al agradecer, Jin tenía un instinto protector que le hacía temblar y eso lo veía a diario con sus hermanos, pero que le atendiera a él le hacía delirar. ―No es nada, pareces un bebé hyung―rio bajó y sacó otra servilleta para limpiarle de nuevo si se volvía a ensuciar. ―Me dijo bebé―susurró, pero se apenó cuando descubrió que eso no solamente pasó por su mente, sino que lo había dicho. Se sonrojó y siguió comiendo. Y claro que Jin escuchó, pero al ver las acciones torpes del mayor por la vergüenza prefirió no decirle nada, sonrojándose por lo encantado que estaba del mayor. ―La cena esta rica chicos―halagó su madre y miró a Kimbu con una sonrisa. ―Gracias mamá―respondieron automáticos, no sintiendo absolutamente nada por sus palabras. La hora de los regalos había comenzado, los chicos se sentaron en el suelo junto al árbol de navidad y tomaron los regalos que darían. Primero fue Jimin. Namjoon recibió un peluche mediano de Ryan y un protector para celular del mismo muñeco, haciendo que el mayor gritara de la emoción. Hoseok recibió ropa de la tienda Urban and Style que es una de sus tiendas favoritas en el mundo y le compró ropa de la nueva colección Yoongi fue el último en recibir el regalo, sin embargo, era el regalo más grande del árbol y todos estaban curiosos sobre lo que había bajo ese papel de regalo rojo. El chico tomó el regalo y comenzó a romper el papel, viendo un fondo n***o y peludito, cuando quitó todo un Kumamon enrome se veía detrás del papel y unas pantuflas del mismo personaje descansaban bajo el gran oso. Yoongi se emocionó y jaló a Jimin hacia él, envolviéndolo en un apretado abrazo y susurrando pequeños "gracias" en su oído. Era el turno de Taehyung, este había tenido un poco de dificultad al elegir los regalos para los guardaespaldas, ya que no los conocía del todo, así que prefirió comprar algo para los tres. Había escuchado que les gustaba componer canciones y rapear, así que les compró una computadora con el mejor programa de edición musical que había con micrófonos y audífonos incluidos, los mayores al verlo querían llorar, pero se controlaron. SeokJin fue un poco más diferente dio cupones para cocinarles lo que ellos pidieran y cuando ellos pidieran, dos cupones para cada uno. A los mayores se les hizo agua la boca al sólo pensar lo que pedirían. En ese momento le tocaba a Yoongi, le daba vergüenza el regalo de Jimin, así que prefirió darlo de último. Taehyung recibió una cámara instantánea de su marca favorita, sabía que la quería y compró una más avanzada que la que el menor decía, estando encantado. Jin unos zapatos especiales para la cocina que eran obligatorios a la hora de las prácticas en la universidad. Y quedó el regalo de Jimin, cuando abrió el envoltorio no entendía, pero sacó la cajita independiente de una de las lamparitas y sonrió enternecido por el regalo, abrazando a su hyung con fuerza, y dejando un besito en su mejilla, pero nadie debía saberlo. Los regalos siguieron, recibiendo ropa y accesorios de decoración. Taehyung había gritado de emoción cuando vio los zapatos que Hoseok consiguió para él, lanzándose sobre él y abrazándolo con fuerza. Jin estaba a punto de llorar al ver los cuchillos que Namjoon le había dado, sabía lo caros que eran y se hizo una idea de lo que implicó conseguirlos cuando le vio el vendaje en su mano, lo abrazó y como Jimin le besó en secreto, sólo que fue la venda. Ya no había regalos en el árbol y Tae estaba emocionado por que tal vez ese año hayan regalos de nuevo, hermosos regalos como los de hace años, que eran los que su padre colocaba para ellos. Pero ese año no habría. Después de la muerte de su padre San dejaba los regalos de "Santa" pero Jin y Jimin dudaban que la mayor lo hiciera ese año, así que no sabían cómo ayudarían a su hermano al día siguiente. Después de chistes y agradecimientos de todos, menos su madre quien se había ido a dormir al final del intercambio con Kimbu, fueron a dormir. ••• Sabía que Santa no existía y que era su padre quien dejaba los regalos, también sabía que ese año no habría regalos de Santa, pero no podía negar su existencia al sentir que de alguna forma negaba a su padre, estaba triste, el hombre que amaba se fue y todo ha sido diferente después de eso, tenía la esperanza que todo fuese un sueño y al despertar "Santa" estuviese dejando los regalos de nuevo, junto a él. Se levantó de la cama y salió del cuarto, las luces estaban apagadas así que usó el flash de su celular. Cuando estaba en el primer piso se sentó frente al arbolito, el cual dejaron encendido. Miró las luces que parpadeaban y se encogió cuando sintió sus ojos llenarse le lágrimas, cubrió su rostro con ambas manos y se dejó llorar como la primera navidad en la que su padre no estaba en casa. No se sobresaltó cuando escuchó unos pasos sigilosos bajando las escaleras, no le importaba en ese momento quien le viera, simplemente quería desahogarse y poder disfrutar lo demás de las fiestas. Sintió que esa persona se sentaba junto a él y lo apresaba contra sus brazos, por el olor a colonia supo quién era y en ese momento no le importó nada y le abrazó, sintiéndose confortado y llorando con más fuerza. ―Él te cuida desde arriba y está orgulloso del gran hijo que eres, sé que debe ser difícil pasar la navidad sin él, pero ustedes son muy fuertes y es normal el llorar, hazlo cuanto quieras. Ambos pelirrojos admiraban el arbolito, uno con lágrimas cayendo como cascada de sus ojos y el otro acariciando su cabello en el intento de reconfortarlo. Hoseok sonrió cuando vio a un somnoliento Jimin en las escaleras y subir corriendo, volviendo a bajar con Jin y los chicos después de unos segundos. Y así pasaron la madrugada de navidad, en un lindo abrazo grupal frente el árbol de la navidad, porque a pesar de que algunos seres queridos ya no se encuentren en esas fechas, lo mejor es recordarles con todo el amor y disfrutar con su recuerdo junto a las personas que amas.  
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR